(Cinco DÃas – España)El oro cayó la semana pasada por debajo de $1.050, un nivel que no habÃamos visto desde el 2 de noviembre. Esta caÃda señala probablemente el principio de un largo perÃodo de debilidad para el precio del oro antes de que una recuperación, llevada a cabo por inversionistas, conduzca al metal a unos nuevos picos a finales de este año. No obstante, en los próximos meses hay una posibilidad de una bajada a una marca inferior a $1.000.
En las últimas semanas el oro ha sido apoyado por asignaciones nuevas hechas por los fondos de Ãndice y otras instituciones financieras en funcionamiento por el precio fuerte del año pasado. Estas operaciones de reequilibrado de portafolio en gran parte ya han terminado. De igual forma, la fuerte compra de oro de China en vÃsperas del Año Nuevo Chino del 14 de febrero también ahora se está reduciendo mientras que las fábricas de joyerÃa y los fabricantes de lingotes de inversión comienzan a cerrarse antes de la fiesta.
Además de estos factores estacionales que ahora son negativos, hay también que considerar el factor macroeconómico. A corto plazo esto ha llegado a ser mucho menos favorable. El más importante para el oro es el efecto de la crisis de la deuda soberana sobre el comportamiento de los inversionistas y el impacto que esto tendrá, de momento por lo menos, en el tipo de cambio del dólar americano. De hecho, es probable que haya una mayor aversión de riesgo pues el foco de la crisis cambia de puesto de Grecia a Portugal y a España. Consecuentemente, el euro seguirá bajo presión. El oro, junto con los precios de otras materias primas tiende a caer más mientras que este panorama se aclara y también al ponerse de manifiesto que la recuperación económica global será más complicada y larga de lo que muchos esperaban.
Sin embargo, en el futuro una segunda fase de crisis de la deuda soberana deberÃa favorecer al oro. Los mercados de bonos están aplicando actualmente la presión a los paÃses de la zona euro que tienen déficits fiscales altos y, siendo miembros de una moneda común, sin posibilidad de una devaluación unilateral. Estos paÃses, España incluido, serán forzados a tomar las medidas duras necesarias para reducir la velocidad en que su deuda gubernamental está creciendo. Una vez que se tomen estas medidas la atención cambiará de puesto al Reino Unido y a los Estados Unidos. Ambos paÃses están proyectando déficits presupuestarios masivos y continuos. En el caso de los Estados Unidos esto significa un préstamo alrededor de $2.5 trillones este año para financiar el déficit en curso y a la refinanciación de préstamos que están madurando. Esta segunda fase de la crisis de la deuda soberana eclipsará en su severidad la tormenta actual que se centra en el sur de Europa. La razón de esto es la escala del préstamo americano y británico, de su dependencia a la financiación extranjera y de la buena voluntad de ambos paÃses de monetizar la deuda del gobierno, que tendrá efectos altamente inflacionistas al largo plazo. Cabe esperar que el oro y el euro se recuperen muy fuertemente durante esta segunda fase de la crisis de la deuda soberana. En el caso del metal amarillo esto significa probablemente que los precios se moverán hacia y quizá más allá de los $1.300 por onza.
Fuente /Cinco DÃas – España