(Diario Financiero) Desde la contracción en Europa a la ralentización del crecimiento en Estados Unidos y China, la economÃa global ha continuado languideciendo las últimas semanas. Las autoridades monetarias están respondiendo de manera más convincente -y esperamos más acción de ellas en el segundo semestre de 2012, pero los vientos en contra que enfrentan significa que el estÃmulo monetario no puede hacer mucho más que evitar una mayor desaceleración La Economist Intelligence Unit espera que el Producto Interno Bruto (PIB) global a tasa de paridad de poder de compra crezca 3,1% en 2012. Esta cifra está por debajo del 3,2% que proyectábamos hace un mes, y marcarÃa un segundo año consecutivo de desaceleración en la economÃa mundial.
Hemos recortado nuestro pronóstico para la economÃa estadounidense, la que ha perdido impulso en el segundo trimestre. Rebajamos el pronóstico de la expansión promedio del PIB en 2012 a 2,1% (desde 2,2%) y para 2013 por debajo de 2%. Si un dividido Congreso falla en extender los recortes tributarios y en tomar más acciones a fines de 2012 para conducir a la economÃa lejos de la amenaza del “abismo fiscal†que significa un masivo y no planeado ajuste fiscal, necesitarÃamos rebajar sustancialmente nuestra predicción para 2013.
La eurozona, por otra parte, está preocupada simplemente de sobrevivir. Pero alcanzar esto es mucho más difÃcil en la ausencia de crecimiento económico, y en este frente el pronóstico se mantiene deprimente. Esperamos que el PIB real de los 17 paÃses del bloque se contraiga 0,6% en 2012 a medida que el ajuste fiscal, la aversión al riesgo y la confianza débil continúan afectando.
Si hubiera una recuperación económica en 2013, esperamos que sea débil, ya que una austeridad que restará crecimiento será necesaria en varios paÃses.
Mercados emergentes
Dos grandes fuerzas –la desaceleración de China y la escalada de la crisis del euro- están ayudando a dibujar las perspectivas de crecimiento de los mercados emergentes en 2012. Ambos desarrollos amenazan la demanda por exportaciones, que es clave para la expansión en muchos mercados emergentes, pese a un cambio secular en el que la demanda doméstica juega un rol mayor. Sin embargo, las perspectivas en la mayorÃa de las regiones en desarrollo se mantienen mejores que en el mundo desarrollado.
Excluyendo a Japón, esperamos que Asia y Australasia registren un crecimiento de 6% en 2012 y 6,5% en 2013. China se ha desacelerado, no sólo por una demanda global más débil, sino también como resultado de los esfuerzos deliberados anteriores para enfriar al mercado inmobiliario. El crecimiento real bajó a 7,6% año sobre año en el segundo trimestre. Pese a que reconocemos que los riesgos a la baja están subiendo, mantenemos nuestra visión de que la economÃa se recuperará en el segundo semestre y se expandirá 8,1% en el año. La situación en India es más preocupante. El monzón, clave para la producción agrÃcola, está casi 20% por debajo de los niveles normales, y pronosticamos un crecimiento sólo por encima de 6% este año y 6,5% en 2013, muy por debajo de nuestros pronósticos recientes.
Esperamos que el crecimiento en Latinoamérica se desacelere por segundo año consecutivo a 3,1% en 2012, reflejando los problemas de la zona euro y el crecimiento bajo par de Estados Unidos. La débil expansión de Brasil también pesará en el desempeño de la región. Sin embargo, mantenemos nuestra visión de que la desaceleración es cÃclica en lugar de estructural, y esperamos que el crecimiento se acelere a 3,9% el próximo años. La demanda de China por commodities blandos y duros sigue apoyando a las economÃas latinas.
Tendencias divergentes
En las últimas semanas han habido tendencias divergentes en los precios de los commodities. Los precios de materias primas industriales, especialmente los metales base, se han mantenido débiles, lo que refleja las preocupaciones persistentes sobre las perspectivas de crecimiento global.
Sin embargo, los precios del petróleo se han elevado debido a una combinación de un crecimiento de suministro débil y renovadas preocupaciones geopolÃticas. Mientras tanto, los precios de ciertos commodities agrÃcolas, especialmente soya y maÃz, se han disparado a medida que los daños a los cultivos relacionados al clima han llevado a balances de mercados más ajustados.
Nuestro pronóstico para precios internacionales de petróleo está sin cambio este mes. Los precios del crudo brent han rebotado fuertemente desde un mÃnimo de US$ 88 por barril a mediados de junio, a US$ 113 a mediados de agosto. Aún esperamos que el petróleo cueste US$ 109,5 el barril en promedio este año, cayendo a US$ 103,4 por barril en 2013.
Basándonos en nuestras estimaciones de fundamentos de mercado y nuestra perspectiva parta el crecimiento global, el mercado del crudo estará en un superávit cómodo en 2012-2013, lo que contribuye a relajar los precios hacia 2013.
Fuente / Diario Financiero