La utopía de reportar empresas ideales

Yasmina Zabib es asesora en RSE, reportes GRI, relatora en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chile.

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El afán de progresar de la humanidad surge desde nuestra propia imperfección: siempre se puede mejorar. Pero así como hubo ideologías cuyos mundos ideales se desplomaron ante la realidad, también hay iniciativas ciegas a la realidad de las empresas y pretenden que se comporten de manera utópica. Es la sensación que me dejó la nueva guía de la Iniciativa Global de Reportes (GRI), el G4, que se lanzará en 2013. Creo que, para ser aplicada en propiedad, requiere de empresas ideales que operen en un mundo ideal, carente de la imperfección humana.

Luego de más de una década usando la guía del GRI comprobé que las empresas realizan reportes porque se saben imperfectas y están conscientes que su existencia en sí es un proceso de mejora continua. Sin embargo, el G4 apela al ideal de que las empresas conocen a cabalidad a sus grupos de interés, su cadena de valor y los impactos que se producen mediante ésta. Al mismo tiempo las organizaciones debieran reconocer, gestionar y compensar todos sus impactos y exigir igual comportamiento a sus cadenas de abastecimiento.

Valoro el entusiasmo y esfuerzo conjunto de las miles de personas de todo el mundo que participaron en la gestación del G4, pero creo que el resultado no será el esperado. Para empezar, el cumplimiento del principal objetivo –que sea fácil de usar– dio vida a un documento poco amigable. Por ejemplo, los indicadores de perfil no sólo aumentaron en cantidad y profundidad, sino que además se exige el cumplimiento de todos ellos. Los asuntos de gobierno corporativo pasaron de 17 a 41 indicadores y se exige detallar las remuneraciones de los directores y principales ejecutivos, relacionando su desempeño con la gestión de sustentabilidad en la empresa.

Otro cambio es que el proceso de reporte debe abarcar a la cadena de valor y de abastecimiento, con lo cual se define la materialidad. Esto dificultará el camino a muchas empresas chilenas, más aún considerando que los reportes ya no tendrán niveles de cumplimiento, sino que simplemente estarán o no “de acuerdo” con GRI. Me parece que, en la práctica, esto puede funcionar para unos pocos, pero ¿qué pasará con las empresas productivas, a las que aplican casi todos los aspectos, o con las organizaciones que reportan varios negocios? En este último caso se tendrían que desarrollar varias cadenas de valor, obligando a la generación de reportes más extensos y confusos. Tratándose de reportes voluntarios, las compañías no siempre estarán dispuestas a emplear recursos humanos y financieros en procesos de tanta complejidad.

Considerando que casi todas las grandes empresas ya elaboran reportes de sustentabilidad, el G4 tampoco ayuda a convocar a las Pyme. Una primera revisión de la guía permite afirmar que podrían desalentarlas en sus deseos de elaborar reportes.

Reconozco que el G3 permitió avanzar en la identificación de los grupos de interés en las organizaciones y en la definición de los temas materiales. Quizás el G4 logre su cometido y consiga logros que revoquen estas aprehensiones. Sería lo ideal.

Juzgue Ud.: https://www.globalreporting.org/resourcelibrary/G4/G4-Exposure-Draft-Proposed-Changes-Only.pdf

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