(Saxo Bank)Continúa la tensión en los mercados globales ante la falta de solución a la crisis. Cuanto más se tarde en hallar el remedio a la crisis de deuda europea, más elevado será el riesgo de volver a tener una recesión global. Ante esta situación, se redujeron las perspectivas de demanda a corto plazo de las materias primas y los precios se resintieron.
Muchos agentes comenzaron a reducir sus posiciones al acercarse fin de año, y los fondos de inversión fueron desapalancando posiciones especulativas como consecuencia de la reducción de los créditos otorgados por los bancos. Ante esta coyuntura, no hay que descartar nuevos vientos en contra durante las próximas semanas, teniendo en cuenta también que el dólar sigue repuntando, lo que erosiona el soporte de las materias primas que cotizan en el billete verde.
El Ãndice de Gestores de Compras global sobre el sector manufacturero, un buen indicativo de la actividad económica, también apunta a una debilidad a corto plazo. Y los malos datos de esta semana en China alimentan la incertidumbre sobre las perspectivas.
Los dos principales fondos de materias primas, el S&P GSCI y el DJ UBS llevan todo el año en terreno negativo, y sobre todo este último, porque tiene una mayor exposición al sector agrÃcola y de los metales (los dos sectores que más sufrieron en los últimos meses).
El Ãndice CRB Reuters Jefferies perdió un 2,7 por ciento durante la semana a raÃz de unas ventas masivas generalizadas que afectaron principalmente a las materias primas sensibles al dólar, como el maÃz y la soja. Los exportadores de los EE.UU. están sufriendo para competir con productos más baratos de otras regiones, especialmente de Sudamérica, donde el real de Brasil se ha debilitado más de un 15 por ciento en el último semestre. Continúan las compras generalizadas de dólares, con una subida del 1,9 por ciento frente a una canasta de las principales divisas del mundo.
El oro, afectado por la búsqueda de liquidez
El oro sigue sufriendo y se dirige a su segunda semana consecutiva de pérdidas. El metal más preciado no ha logrado progresar nada pese a la creciente crisis y a que los bancos centrales siguen siendo compradores muy activos en el mercado fÃsico y a través de ETFs, alcanzando un nuevo récord máximo de 2.350 toneladas. Suele considerarse que los inversores de ETF tienen un horizonte mucho más lejano, lo que arroja la idea de que el oro seguirá teniendo buenos resultados durante los próximos meses. De acuerdo al informe de la semana pasada, el principal peligro para el oro a corto plazo proviene del estado general de reducción del riesgo que está experimentando la mayorÃa de tipos de activos, con la constante fortaleza del dólar.
Sin embargo, la situación sigue siendo débil desde el punto de vista técnico, con el precio por debajo de 1.710 y el riesgo apuntando en estos momentos a una mayor debilidad, con una ruptura por debajo de 1.665, que apunta a un nivel de 1.600, lo que representa los mÃnimos anteriores y la media móvil de 200 dÃas. El dólar se está acercado a niveles de sobrecompra frente a la mayorÃa de las divisas principales, y una leve corrección ofrecerÃa soporte al oro.
La solicitud de prohibición del petróleo iranà brinda soporte
El crudo se dirige a su segunda bajada semanal ante el temor que de un posible empeoramiento de la crisis de deuda en Europa, que podrÃa desencadenar una recesión con importantes consecuencias sobre la demanda y los precios futuros del petróleo. De todos modos, los precios se mantuvieron relativamente bien a medida que continua habiendo una importante prima de riesgo geopolÃtica relacionada con Irán. Francia solicitó la prohibición de la compra de petróleo iranà ante la negativa de revelar las intenciones de su programa nuclear, lo que genera un nuevo riesgo de las tensiones entre Irán y el resto del mundo. Irán controla el estrecho de Ormuz, por el que pasa aproximadamente un tercio del cargamento de crudo de Oriente Medio por vÃa marÃtima, por lo que un aumento en las tensiones y el impacto derivado en los precios del petróleo podrÃan llegar en un peor momento para los consumidores, teniendo en cuenta el contexto de crisis económica.
La demanda sobre todo de petróleo y derivados, particularmente el del diesel para China, continúa en unos niveles aceptables a pesar de los vientos en contra que afronta la macroeconomÃa. Esto potencia la forma invertida del gráfico del Brent, con el precio del petróleo de la entrega más inmediata cotizando en niveles superiores a los precios futuros. Actualmente, el soporte apunta hacia los 105 para el Brent, con una ruptura a la baja que se acerca a los 100 dólares.
Los metales industriales, los más afectados
El precio de todos los metales, desde el cobre hasta el nÃquel, continúa resintiéndose a medida que la perspectiva económica empeora. Actualmente, el Ãndice compuesto de la LME cae cerca de un 24% en lo que va de año y todas las materias soportaron fuertes pérdidas durante el 2011.
Incluso, las principales empresas mineras brindaron resultados peores, dado que el Ãndice de Bloomerg World Mining cayó casi un tercio en lo que va de año.
En tanto, el cobre, el metal que más se comercia, registró otro descenso por cuarta semana consecutiva en sintonÃa el empeoramiento de las perspectivas y el fortalecimiento del dólar seguÃan mermando el soporte del sector. La demanda de cobre, en especial en Asia, continúa siendo sólida, a pesar de que las existencias de cobre de la LME cayeron caÃdo durante ocho semanas consecutivas. Por lo tanto, podrÃan registrarse nuevas bajadas en los precios por compras adicionales de esa región, amortiguándose asà la caÃda. El soporte del cobre de alta graduación para la entrega de marzo buscará llegar a los 315 céntimos por libra antes de alcanzar un soporte más firme de 300 céntimos.
Fuente/Saxo Bank