(El Mercurio) Ganar tiempo. A eso es a lo que apuestan Julio Ponce y la propia SQM para evitar el ingreso de la china Tianqi con el 24% de la minera no metálica a través de la compra de la participación de Nutrien (ex-Potash). Y aunque esta semana recibieron un duro revés del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), que rechazó todos sus argumentos por los que se oponÃan a tal operación, las vÃas legales siguen abiertas. Y aquÃ, la creatividad jurÃdica podrÃa jugar un rol relevante.
El jueves, el tribunal especializado rechazó por unanimidad los cinco principales argumentos que habÃan dado SQM, Pampa Calichera, el economista Manuel Cruzat y la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios de Chile (Conadecus) para oponerse al acuerdo al que arribaron la FiscalÃa Nacional Económica (FNE) y la empresa china, representada por el estudio Carey para viabilizar la controvertida compra. “Las medidas propuestas en el Acuerdo Extrajudicial son proporcionales y suficientes para mitigar los riesgos identificados”, dice la resolución del tribunal. Y añade que las medidas propuestas, tales como limitar el nombramiento y participación de los directores nominados por Tianqi en SQM, “van más allá de los deberes a los que Tianqi y los directores que esta designa se encuentran obligados a cumplir por ley”.
Las opciones que hoy están sobre la mesa en el entorno de las cascadas y de SQM para seguir impidiendo el acceso de Tianqi a la propiedad de la minera son variadas. El primero, y que deberÃa concretarse a más tardar este miércoles, es un recurso de reposición ante el mismo tribunal. Aunque entendidos en la materia descartan de plano que esta estrategia sea efectiva, sobre todo porque el tribunal ya se pronunció sobre cada uno de los puntos alegados, permite mantener en debate el asunto por lo menos una par de semanas más.
Por estos dÃas también se planteó la idea de que alguno de los intervinientes presente un recurso de queja contra los ministros del tribunal ante la Corte Suprema, acusando que faltaron o excedieron a alguna de sus funciones en la resolución. Sin embargo, destaca un abogado conocedor del proceso, este escenario es poco probable que se dé, porque lo del jueves fue una resolución y no una sentencia, que es contra lo que normalmente se elevan quejas ante el máximo tribunal.
La otra opción, y que es la que tomarÃa más fuerza para dilatar el proceso, es que SQM o Pampa Calichera, o cualquier tercer interviniente, presente formalmente una demanda ante el TDLC. Si el tribunal decidiera iniciar una causa, podrÃa estar hasta dos años en discusión. Otra opción, en este mismo sentido, es presentar una medida prejudicial ante el tribunal. Con ello, por el tiempo que se tome el tribunal en acoger o desechar la acción, podrÃan pasar varias semanas y ello impedirÃa que Tianqi concrete la operación antes de fines de este año, como lo proyecta la propia presidenta y directora de la firma china, Vivian Wu .
La opción de presentar una demanda no es del todo descartada en el entorno de Pampa o SQM, sobre todo porque la misma resolución del TDLC indica que lo allà mencionado solo involucra al acuerdo entre la FNE y Tianqi, y no obliga a ninguno de los otros intervinientes. “La aprobación del presente Acuerdo Extrajudicial no impide que terceros con interés legÃtimo, que estimaren que los hechos sobre los que versa este acuerdo afectan la libre competencia, puedan presentar las acciones que en su concepto procedan”, indica la resolución.
Y es que SQM y Pampa han dicho en reiteradas ocasiones que ellos no están en desacuerdo con el ingreso de un nuevo accionista, de cualquier nacionalidad, a SQM, sino que lo que les preocupa es el acceso a información sensible de parte de la empresa china, con la cual compiten en el mercado del litio, lo que no quedarÃa resguardado, a su entender, en el acuerdo al que arribó con la FNE. Asimismo, les preocupa que los chinos tengan un joint venture en Australia con Albemarle, la competidora directa de SQM en el salar de Atacama.
Siguiendo con las opciones legales que tienen quienes se oponen a esta operación -de más de US$ 4.000 millones-, está recurrir a la justicia estadounidense por vÃa civil, dado que SQM tiene accionistas en dicho paÃs y cotiza en Nueva York. O también a la sÃmil de la FNE, la Federal Trade Commission, con los mismos argumentos entregados en Chile para oponerse al ingreso de Tianqi: por los riesgos competitivos a los que se ven enfrentados de concretarse la operación. Ese proceso podrÃa retrasar todo por varios meses, o incluso años.
El objetivo final: por bolsa para atomizar a la contraparte
¿De qué le sirve a Pampa ganar tiempo? La respuesta tiene que ver justamente con que es el tiempo lo que apura a la ex-Potash, la vendedora del paquete y que se vio forzada a esta venta a petición de la autoridad india para poder aprobar su fusión con Agrium y dar vida a una de las gigantes globales del mercado del potasio, ahora rebautizada como Nutrien: tiene hasta abril de 2019 para concretar la operación.
En el mercado apuestan a que hay más interesados de hacerse con el 24% de SQM, pero que no serÃa un solo actor, sino que serÃan varios los aportantes a través de un libro paralelo para “pinchar” el remate que se realice en la Bolsa de Comercio de Santiago. De hecho, antiguos interesados en ingresar a SQM han vuelto oficialmente a la carga. El 16 de agosto pasado, el fondo GSR Capital, también chino, se reunió con el ministro de EconomÃa, José Ramón Valente, para expresarle su interés de invertir en litio en el paÃs, y especÃficamente en SQM.
Este escenario -un libro con varios aportantes-, cuentan cercanos a la operación, serÃa el ideal para Ponce y para la propia empresa. Por el lado del empresario, evita tener un solo contrapeso en el directorio y ostentarÃa, en la práctica con sus tres de ocho directores elegidos con sus votos, controlar la compañÃa. Y por el lado de SQM, permitirÃa que se diluyera su principal temor: tener a un competidor directo sentado en la mesa y con el riesgo, según han expresado, de que accedan a información sensible de la compañÃa en el mercado del litio, hoy la joya de la corona de SQM.