(El Mercurio) “Los diamantes son eternos”. Sea o no verÃdica la famosa frase, lo cierto es que, haciéndole honor a su fama de imperecederos, los diamantes están convirtiéndose en un buen refugio para invertir. Y el gran perjudicado está siendo el oro, que ha perdido gran parte de su brillo a medida que su precio se aleja de sus máximos históricos.
En contraste, en los últimos cinco años los diamantes de uno a cinco quilates han entregado rendimientos anuales de 12%, y este 2013 se prevé que sus precios aumenten un 10%. Pero hay más, porque también se espera que los precios de las gemas más valiosas -que normalmente se transan en remates- suban hasta 50%, según datos que publica el periódico británico “The Independent”. Según la misma publicación, los altos precios de los diamantes se deben a la demanda de las clases medias de China e India, sumadas a la ausencia de nuevos descubrimientos de yacimientos.
Pese a que hoy más del 99% de la producción de diamantes del mundo viene de zonas sin conflictos, el mercado es todavÃa sumamente complejo y poco regulado; entre otras razones, porque no existe ningún diamante igual a otro.
Para quienes invierten en el negocio, existen tres vÃas. Se pueden comprar las joyas y almacenarlas (o usarlas) para venderlas luego; se pueden comprar acciones de empresas de extracción de diamantes; o también es posible invertir a través de fondos de inversión de diamantes.
Fuente / El Mercurio