Hace pocos dÃas el Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizó sus proyecciones de crecimiento para el presente 2012 corrigiendo de forma drástica su visión para el mundo, desde un 4% hasta el actual 3,3%. Las razones tienen que ver en gran medida con la complicada situación que vive el bloque europeo y la baja de perspectivas de crecimiento para China. EspecÃficamente el viejo continente vislumbra una contracción del -0,5% considerablemente menos del +1,1% esperado previamente.
Asimismo, las proyecciones de crecimiento para el gigante asiático van del 9% anterior al 8,2% actual.
En este contexto, con el mundo desacelerándose fuertemente, señales de contracción en la demanda de varias economÃas del planeta (incluido China), ¿cómo es posible que varias materias primas se mantengan firmes?
La respuesta está en que los principales Bancos Centrales del mundo, seguirÃan abogando por monedas depreciadas para intentar salir de la actual crisis.
Presenciamos un manejo de capitales diferente a lo que se podrÃa haber pensado hace unos años, las economÃas en vÃas de desarrollo presentan sólidas cifras económicas, alta demanda interna, bajas tasas de desempleo y, lo que es más importante, sus niveles de deuda respecto del PIB son de solamente un 36%, frente al 119% que presentan los paÃses industrializados. Por este motivo, a los grandes bloques económicos como Estados Unidos, Europa o Japón, les interesa de sobremanera exportar sus productos, implicando necesariamente hacerse competitivos vÃa depreciación de sus monedas.
En este contexto la FED impulsó las medidas cuantitativas 1 y 2, posterior a la crisis financiera desatada en 2008, en conjunto con tasas de interés cercanas al 0%. A Europa le ha costado más, pero a raÃz del complejo escenario actual, el BCE ha decidido bajar los tipos de interés desde el 1,5% al 1% actual. Adicionalmente ha impulsado los denominados LTRO (long term refinancing operations), lo que le ha permitido aumentar de forma importante su balance, es decir, ha impreso más euros para salir a rescatar a la Eurozona. Medidas que se caracterizan por debilitar a sus respectivas monedas, inundando de billetes a los mercados para salir a rescatar a sus economÃas.
El debilitamiento del valor de las divisas permite que las materias primas, mayoritariamente denominadas en dólares, aumenten su valor permitiendo el repunte de las mismas, a pesar de la débil demanda existente hoy en el mundo. El ejemplo más concreto se produjo el 25 de enero, cuando la FED anunció que mantendrÃa los tipos de interés “extremadamente bajos†hasta fines de 2014, generando la fuerte caÃda del dólar y desencadenando una ola compradora en las materias primas.
Con el presente escenario es de esperar que los precios de los commodities corrijan el exceso de optimismo actual, incorporando las expectativas de una menor demanda producto de la desaceleración económica mundial. No obstante, en la medida en que persistan los problemas, y tanto la FED como el BCE se vean en la necesidad de mantener su polÃtica extremadamente expansiva para sostener el crecimiento de sus respectivas economÃas, las materias primas estarán renuentes de caer a los mÃnimos observados en octubre del año pasado.
Sergio Tricio es jefe del Departamento de Estudios de ForexChile.