(La Tercera) La constructora Besalco y la cementera Melón anunciaron ayer en sus respectivas juntas ordinarias de accionistas una reducción en sus planes originales de inversión.
La cementera corrigió a la baja el plan de inversión proyectado para el perÃodo 2013-2015 desde los US$ 55 millones-US$ 60 millones iniciales a sólo US$ 15 millones, mientras que Besalco lo hizo para el lapso 2014-2016 desde US$ 902,1 millones a US$ 672 millones, lo que implica una merma de aproximadamente un 26%.
Las revisiones en sus planes más que a un tema sectorial obedecen a factores distintos: la desaceleración de la demanda en un caso y las modificaciones que han sufrido los proyectos de una filial, en la otra.
En el caso de Besalco, su presidente, VÃctor Bezanilla, sostuvo que esto se debe a los negativos resultados mostrados durante 2013, y más especÃficamente, su filial de construcción.
“El problema es grave y ha afectado a toda una filial, Besalco Construcciones. Hemos tomado medidas para revertir esta situación y evitar que se repita en el futuroâ€, indicó. En los hechos, la empresa despidió a su gerente general y nombró en su reemplazo al español Guillermo GarcÃa.
Según detalló Bezanilla, la filial tuvo pérdidas por $ 11.092 millones en el ejercicio recién pasado, básicamente producto de las modificaciones que sufrieron los proyectos de un mall y un hospital en Copiapó.
El ejecutivo señaló, también que todas las demás filiales del grupo registraron resultados positivos.
“Este no será un buen año para la compañÃa, pero esperamos que el próximo sà lo seráâ€, manifestó Bezanilla.
La merma en el plan de Cementos Melón, de acuerdo con su gerente general, Jorge EugenÃn, respondió directamente a la desaceleración de la actividad económica que ha exhibido el paÃs.
“Tenemos bastante más activos de los que necesitamos para abastecer al mercadoâ€, declaró el ejecutivo.
Debido a la falta de demanda, la entidad tiene detenido el 10% de su flota de camiones hormigueros y su planta de Ventanas. Por eso, explicó el ejecutivo, “no tiene ningún sentido realizar nuevas inversiones cuando se tiene ese nivel de activos inutilizadosâ€.
Frente a lo anterior, la cementera decidió salirse de segmentos en donde sus plantas estuvieran muy alejadas, por baja rentabilidad y altos costos.
Todo aquello, explicó EugenÃn, ha significado una baja en sus ventas, y a su vez, encuentra su origen en el proceso de desaceleración que vive la economÃa nacional. Se busca reducir costos.