(Diario Financiero) Luego de que la huelga en Escondida llegara a su fin el jueves pasado, el mercado comenzó a afinar el impacto que tendrá en la actividad de febrero y marzo, y también en el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre.
A la espera de las cifras sectoriales que se darán a conocer este jueves, los economistas no dudan que el Imacec de febrero -que fue parte de los 43 dÃas de paralización- será negativo, con una contracción de 1,4% promedio. Y ahora son menos los expertos que ven posibilidades de que se logre una variación positiva en marzo, lo que ajustó a la baja los pronósticos, a una contracción de 0,3% frente a una de 0,1% prevista a mediados de mes.
La huelga y algo más
Para febrero, la proyección más optimista es de Scotiabank Chile, y apunta a una caÃda de 0,4%, aunque el economista de la entidad, BenjamÃn Sierra, advierte que probablemente la cifra se ajustará a la baja el jueves.
“El sesgo del riesgo es negativo porque hemos tenido varias informaciones no solo del sector minero que nos hacen ser pesimistas, en particular el Imacon de eneroâ€, explica Sierra.
Y es que al efecto de Escondida se han ido sumando otros elementos en las últimas semanas que podrÃan golpear la actividad. Según el economista de EuroAmerica, Felipe Alarcón, la manufactura reflejará el efecto negativo de los incendios forestales, por lo que espera una caÃda de 1,5% para el segundo mes del año.
El factor estadÃstico también jugarÃa en contra del desempeño de la economÃa en febrero, luego de que el Banco Central revisara de 2,8% a 4% el crecimiento de la actividad en igual mes de 2016 en las Cuentas Nacionales.
“La corrección al alza de febrero de 2016 fue importante, porque aumentó la base de comparación que ya era exigente para febrero, ya que antes del ajuste ya era el mejor mes de año, lo que se ratificó y mejoró con los nuevos númerosâ€, indicó el economista de Banchile Inversiones, Nathan Pincheira.
De esta forma, y a la espera de los datos del jueves, estima que el Imacec de febrero se situará en la parte más pesimista de su pronóstico, que apunta a una contracción entre 2% y 1,5%.
Para marzo, el economista de Itaú, Miguel Ricaurte, recalca que el principal determinante de la debilidad de la economÃa nuevamente será la huelga en Escondida, que impactará incluso a otros sectores, como la manufactura no minera y a eso se sumará un menor dinamismo del comercio por el menor flujo de turistas a raÃz del fin del verano. AsÃ, Ricaurte espera que la actividad también tenga una variación negativa en febrero, de 1,5%, con lo cual el trimestre cerrarÃa con una contracción de 0,5%.
Banchile, BBVA, BCI, Credicorp, EuroAmerica e Inversiones Security esperan un descenso o nula variación para el Imacec de marzo.
Expertos como Pincheira llaman a mirar con ciudado las cifras, separando el resultado entre la actividad minera y no minera, ya que será muy importante ver si ésta última continúa recuperándose tras el flojo resultado de octubre.
BBVA PREVÉ ALZA DE 0,5% EN EL IPC
Un alza de 0,5% habrÃa registrado el Ãndice de Precios al Consumidor (IPC) en marzo, según las estimaciones de BBVA Research, con lo cual la variación anual se ubicarÃa en 2,9%.
Por divisiones, las principales incidencias positivas provendrÃan de Educación (+0,40 punto porcentual) y Alimentos (+0,15 punto porcentual), donde destacan las incidencias de enseñanza universitaria y enseñanza básica y media, y de algunos perecibles como el tomate, el limón y la palta. Este mes también destaca la incidencia del servicio de estacionamiento (+0,02 punto porcentual), en lÃnea con la nueva ley que entró en vigencia a mediados de febrero.
Dado esto último, marzo habrÃa terminado de capturar los aumentos en el servicio de estacionamiento (10% mes/mes) aplicado por las empresas del rubro.
Estos aumentos serÃan parcialmente compensados por caÃdas de precio en servicio de transporte en bus interurbano, automóvil nuevo, gas licuado y gasolina y manzana.
A su vez, el análisis sugiere que la difusión inflacionaria del IPC se ubicarÃa en 64% (medida como el porcentaje de productos con aumentos de precio respecto del mes previo), es decir, en la parte alta del rango histórico de los últimos siete años. Sin embargo, esto se deberÃa a una alta difusión en la división de alimentos.