(Diario Financiero) La apertura a bolsa de la minera Chinalco dará a los inversionistas la oportunidad de aumentar su exposición al negocio de la minerÃa peruana altamente rentable, pero también muy riesgoso.
Los inversionistas mineros afrontan el dilema de invertir en mercados estables como Canadá y Australia, o en nuevos lugares como Perú y Mongolia, donde los recursos minerales están menos explotados, pero los riesgos polÃticos y operacionales son altos.
El principal activo de Chinalco es la mina de cobre Toromocho en Perú, a 140 kilómetros de Lima. La compañÃa pretende recaudar entre US$ 344 mil millones y US$ 433 mil de millones vendiendo acciones de US$ 0,20 a US$ 0,25 dólares cada una.
Según la proyección de la consultora Behre Dolbear, la mina puede generar una ganancia de US$ 367 millones el próximo año.
Para el analista Li Xiang de China Merchants Securities, los riesgos del proyecto están relacionados con la reubicación de los residentes y los desafÃos de logÃstica.
De acuerdo a Chinalco, 92% de los hogares del poblado de Morococha, cerca de la mina, han aceptado ser reubicados en un nuevo pueblo que fue construido el año pasado, pero la firma aún está hablando con el 8% restante.
Las autoridades de Morococha ordenaron a Chinalco detener la construcción del nuevo asentamiento, y el gobierno regional ha negado los permisos de construcción.
La compañÃa interpuso una demanda constitucional y judicial y obtuvo un permiso transitorio continuar la construcción, pero todavÃa está pendiente un fallo definitivo. Si resulta contrario a la empresa, la reubicación puede ser paralizada o retrasada.
La firma dijo que la operación de la mina no afectarÃa al pueblo hasta siete años después de que la producción comience, dejando un margen para negociar. La reubicación tendrÃa un costo de US$ 260 millones.
Exportaciones al alza
Los cinco principales inversionistas –cuatro traders de commodities chinos y Rio Tinto, socia australiana de Chinalco– se comprometieron a comprar 62% de las acciones. Los cuatro traders también comprarán 60% de la producción de Toromocho.
Según la consultora de la industria CRU, el stock de cobre mundial cayó el año pasado debido a las demoras en elevar la producción de nuevas minas. Para 2013 se espera un pequeño superávit, antes de que el déficit vuelva el próximo año. Para 2015 y 2016 se esperan superávit cuando las nuevas minas entren en funcionamiento.
China importó 55% de sus necesidades de cobre no refinado en 2011 para abastecer sus fundiciones. Se espera que las importaciones de cobre crezcan con fuerza en los próximos años debido a que el aumento de 3% anual del stock del mineral entre 2012 y 2016 será inferior al crecimiento promedio del volumen de fundición de 14,3%. Los fundiciones chinas son los principales clientes de Toromocho.
Fuente / Diario Financiero