El Ministerio de Energía se refirió a la decisión de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) de aplazar el inicio del cobro de las reliquidaciones tarifarias asociadas al proceso de Valor Agregado de Distribución (VAD), correspondiente al período 2020-2024.
Desde la cartera declararon que la medida, solicitada por parlamentarios y empresas distribuidoras, busca aliviar el impacto económico en los hogares, en un contexto que calificaron como sensible para la aplicación de este tipo de ajustes.
En esa línea, dijeron que, si bien existe una deuda que debe ser regularizada conforme a la normativa vigente, el momento actual requiere considerar sus efectos en las familias.
La ministra de Energía, Ximena Rincón, destacó que la postergación implica que no se reflejarán alzas en las cuentas de electricidad durante abril. “En definitiva, las cuentas de la luz no subirán este abril, noticia que es positiva para la ciudadanía. Como ministerio estamos trabajando para encontrar una fórmula que permita pagar esta deuda que tenemos todos los chilenos y chilenas con las distribuidoras, pero de una manera que no impacte el bolsillo de los hogares”, afirmó.
Asimismo, la autoridad reconoció el efecto que este tipo de medidas puede tener en el contexto actual: “Sabemos que, en el contexto que estamos viviendo, el alza representa un dolor para las familias”.
Por su parte, el subsecretario de Energía, Hugo Briones, explicó que la decisión implica postergar el inicio del proceso de recálculo de la deuda hasta julio de 2026. “Con esto lo que se hace es que el inicio del recálculo de la deuda se aplaza para julio de este año. Esperamos tener la solución a este problema heredado por el gobierno anterior antes de esa fecha”, mencionó.
Asimismo, desde el Ministerio de Energía agregaron que continuarán trabajando en mecanismos que permitan abordar este proceso de manera gradual, resguardando tanto el cumplimiento de la normativa como la protección de los clientes.