El ministro de MinerÃa, Baldo Prokurica, encabezó la segunda reunión de la PolÃtica Nacional Minera 2050 (PNM 2050) en la Región de Atacama que, como parte de su fase territorial, recogió las opiniones de actores representativos de la provincia de Chañaral.
El secretario de Estado destacó que Atacama es hoy la segunda región del paÃs con más inversión minera, “con 13 proyectos en evaluación ambiental por US$1.360 millones, 35 iniciativas aprobadas ambientalmente y en tramitación de permisos sectoriales por US$7.193 millones y otras cinco obras en construcción por US$870 millones”.
Asimismo, valoró el énfasis puesto en los pequeños mineros de la región, a los que se han asignado recursos por $765 millones este año (11% más que en 2019) a través del Programa de Transferencia Tecnológica para la Pequeña MinerÃa Artesanal (PAMMA), y serán ejecutados $2.500 millones mediante el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).
“Donde existe actividad minera hay mejores trabajos, mejores sueldos, mayores oportunidades, más estabilidad y menores Ãndices de pobreza. Por eso hago un llamado a toda la gente de nuestra región, a quienes trabajan en la minerÃa y a quienes indirectamente prestan servicios, pero también a aquellos que en algún minuto han tenido posiciones contrarias a los proyectos mineros, que le demos una oportunidad a este sector, porque va a ser fundamental en este periodo post pandemiaâ€, puntualizó la autoridad.
Propuestas regionales
En la reunión de Chañaral, los participantes acordaron una serie de propuestas frente a diversos desafÃos a incorporar en la PNM 2050: promover la participación ciudadana en la evaluación ambiental de proyectos a través de la educación e información; generar una estrategia que asegure una participación ciudadana incidente para el desarrollo de los territorios; contar con un nuevo Servicio Nacional de GeologÃa y MinerÃa, moderno, independiente y descentralizado.
También se planteó potenciar una red de monitoreo integrada y la centralización de datos en el tema hÃdrico, para permitir una toma de decisiones holÃstica en esta materia; fomentar la innovación y tecnologÃa en la pequeña y mediana minerÃa para un mejor aprovechamiento de los subproductos mineros; y mejorar el diálogo entre las comunidades indÃgenas y las empresas, con miras al desarrollo de proyectos responsables socialmente, respetuosos de los derechos indÃgenas y con creación de valor para todas las partes.