(MCH)Es el trabajo y expresión de un artista en estado de fascinación por una cierta espiritualidad que se desprende del espacio andino y su cultura, que encierra algo más que un cÃrculo de volcanes o la presencia aún vigente del pueblo Atacameño. Es una dimensión espacial sutil, presente en el paisaje y que nos habla más al espÃritu que a regodeos sensibles en texturas o materias.
El trabajo que se exhibirá corresponde a la obra del artista plástico Alberto Vargas Olivares, quien a través de sus pinturas y utilizando técnicas mixtas, nos entrega una interesante mirada de la cosmovisión de los pueblos andinos. Se trata de la primera muestra plástica de la Temporada de Extensión Cultural 2012 de la Universidad Católica del Norte, denominada “Allpa Kamacâ€, la que se encuentra en el Salón Chela Lira de la casa de estudios y estará abierta hasta el viernes 20 de abril.
Alberto Vargas ha vivido esta experiencia como artesano y artista, donde a veces prima en él el artista, en otras el artesano, lo cual le permite ir más allá de un simple paisajeo de lo andino, pues todo lo que toca lo encalidece de humanidad Atacameña.
Según explica el artista “la muestra está basada en muchas palabras o cosas que alguna vez presencié en Atacama, a través de enseñanza de abuelos, de gente de fe, que me permitió en ese momento entender que la vida en la montaña, si bien es simple, es muy importante también y con eso dentro del corazón, entrar a la ciudad y extrañar la montaña me obliga a seguir relacionándome con ella a través del arteâ€, expresó. Es mostrar que si conocemos de donde venimos a través de nuestros ancestros, podemos saber más fácilmente hacia donde vamos. Su propuesta es que las personas conozcan que la planicie de Atacama no es sólo un lugar lindo para conocer, sino que es también un lugar de profundo conocimiento, significado y mÃstica, afirmó Vargas.
La propuesta plástica entregada busca involucrar al observador con el momento mismo del proceso de creación de la obra, ese en el que pareciera que la obra misma intenta acomodarse para su barniz final, quedando a veces congelada tal como la historia en la piedra, en espera de su descubrimiento por pueblos que aún no existen.
“Alguna vez se dijo de mÃ, que yo era un realista mágico en mi propuesta pictórica, pero en esta etapa de mi vida me quedo con las palabras de otros quienes dicen que mi obra busca encontrar el corazón de Atacama, indicándome como un chamán del arte, lo cual para mà es muy significativo y un honor ser considerado cono tal. Esta es mi cosmovisión del arteâ€, señaló Alberto Vargas.
Fuente /MCH