(El Mercurio) Las compañÃas mineras globales han pasado años tratando de reducir su huella de carbono. Ahora enfrentan la amenaza de negocios perdidos si no ayudan a los clientes a hacer lo mismo.
Una autoridad regulada australiana hace poco le dijo a Peabody Energy Corp, y a Glencore PLC que no podrÃan exportar carbón de una nueva mina a paÃses que no hayan firmado el Acuerdo de ParÃs sobre cambio climático.
Otros dos proyectos de carbón australianos fueron anulados este año, en parte por la preocupación que existe por las emisiones de gases de efecto invernadero en el extranjero.