(El Mercurio) La volatilidad que hoy atraviesa la economÃa mundial ha generado que los inversionistas fijen su mirada en instrumentos de refugio, que son aquellos más reacios a sufrir los vaivenes del mercado. Por esencia, el oro es visto como uno de los activos más relevantes de esta categorÃa, lo que ha apreciado su valor este año.
Desde que se prendieron las alarmas que auguraban un débil crecimiento de la economÃa mundial, los inversionistas se volcaron hacia el oro. En el año, el metal dorado ha subido 18% tras tres años consecutivos de caÃdas.
El valor alcanza los US$ 1.252 por onza y, según los analistas, las perspectivas de crecimiento son positivas, lo que se podrÃa prolongar si se considera que históricamente los ciclos del metal son largos. Por ejemplo, desde 2001 hasta 2011 solo generó rendimientos positivos.
Además de la incertidumbre, los analistas reconocen que el metal se ha visto impulsado por la caÃda que sufrió el dólar en el primer trimestre y lo castigado que se encontraba el precio del oro antes de esta racha.
Según el director de Moody’s para Latinoamérica, Alfredo Coutiño, “el precio del oro ha reflejado los temores por las señales de la economÃa mundial, lo cual indica moderación del crecimiento. Esto va a afectar el precio de las materias primas, los mercados de valores y las monedas”. Por estos factores, agrega que el mineral “puede fortalecerse aún más”.
Para la vicepresidenta de BlackRock Chile, Claudia Morales, el metal “ha demostrado su utilidad como una cobertura contra la debilidad de los mercados financieros y las monedas”. Añade: “es muy probable que siga siendo una fuente atractiva de diversificación para los inversionistas que estén preocupados por la persistencia de estas tendencias”.
Uno de los factores que podrÃa detener la marcha positiva del oro es una eventual alza de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), cuyas expectativas se avivaron la semana pasada tras conocerse la posibilidad cierta de que la entidad aumente las tasas en su próxima reunión de polÃtica monetaria en junio.
El gerente de estudios de GBM en Chile, Rodrigo Garcilazo, anticipa que “el oro puede bajar un poco a medida que la Fed empiece a subir tasas, lo que supone que los riesgos a la baja del crecimiento interno y global son menores”.
Proyección al alza
Son varios los determinantes que podrÃan potenciar al oro en el corto plazo. Coutiño afirma que el Brexit, un posible triunfo de Donald Trump en las elecciones de EE.UU., un mayor descalabro en China y el problema de la deuda de Grecia son factores de riesgo e inestabilidad en el horizonte mundial que podrÃan generar “mayor aversión al riesgo”.
Garcilazo, de GBM, opta por un análisis más moderado. “Estimamos un precio de US$ 1.200 por onza, por debajo del precio actual, soportado principalmente por una continua demanda de los bancos centrales, contrarrestando un poco la subida de tasas de la Fed”, indica.
En tanto, Morales, de BlackRock, es más optimista. “A medio y largo plazo, la recuperación de la demanda de Asia por joyerÃa y la inflación impulsada por la liquidez global darán suficiente soporte al precio del oro”.