(Estrategia).- Las mejores perspectivas globales han elevado los pronósticos para los metales preciosos. Asà ha ocurrido, por ejemplo, con el oro. El banco suizo Julius Baer corrigió su estimación promedio para el commodity en 2009 desde los US$875 a US$925 la onza; mientras que para 2010 lo sitúa en US$1.050 la onza. Stephan Mueller, analista de Julius Baer Physical Gold Fund, señaló que se espera que el consumo “permanezca fuerte en el largo plazoâ€. Por su parte, el banco europeo HSBC Holdings Plc vislumbra la onza en US$925 y US$950 para iguales periodos, respectivamente. En tanto, BMO Capital Markets de Toronto proyecta que el valor medio será de US$930 y US$950 la onza en idénticos lapsos. Un agente de materias primas explicó que “las preocupaciones (…) por una mayor inflación han impulsado la demanda de inversión en oroâ€. Por lo pronto, el viernes cerró en US$957,50 la libra en la BML, totalizando un avance de 10,69% en el ejercicio.
Fuente / El Mercurio