(Pulso) Presionado por el retroceso de los mercados bursátiles y la fortaleza del dólar, el cobre anotó su menor valor en cuatro meses, hasta los US$2,06, su precio más bajo desde el 12 de febrero, cuando la materia prima alcanzó los US$2,04 la libra.
La principal exportación chilena acumula pérdidas de 3,3% en lo que va del año.
El desempeño del commodity explicó en gran parte la importante alza del tipo de cambio en el mercado local, cortando cinco jornadas consecutivas a la baja, lo que estuvo en lÃnea con la tendencia global que la moneda mostró a nivel internacional dada la incertidumbre respecto a la próxima alza de tasas en Estados Unidos. El dólar anotó un avance de $5,4 el jueves, cerrando la jornada en $679,5.
Dentro de todo ese contexto, en un informe enviado a clientes Citi Reserch destaca que los precios del cobre tienen una fuerte correlación con la moneda china. “Mientras el yuan se ha depreciado, el poder de compra del cobre ha disminuido. China por lejos continua siendo el mayor consumidor de cobre del mundoâ€, destaca.
Sin embargo, según las últimas cifras de comercio de China, las importaciones del cobre chino crecieron sorprendentemente un 19% año a año. No obstante, los volúmenes de importaciones fallaron en una comparación mensual por dos meses seguidos.
Con todo, Citi estima que todavÃa quedan varios desafÃos estructurales que harán que las autoridades chinas busquen mantener el yuan a niveles bajos. “Es importante que la salida de flujos de capital se ha desacelerado, las reservas internacionales ya no se agotan con rapidez, los mensajes polÃticos han mejorado, y las variaciones del dólar frente al yuan se han hecho predecibles, a su vez que la ponderación de comercio del yuan ha corregido su sobrevaloración considerablementeâ€, escribe Citi en su informe, a la vez que con una visión positiva, consigna que con todo esto se observa un ambiente más estable para los precios del cobre.
“Una mejora del comercio de los precios de materias primas contra el dólar y un complejo aumento de energÃa, apuntan a un mayor piso de costo de producción de cobre de lo que se vio en el cuarto trimestre de 2015 o a principios del primer trimestre de este año. Adicionalmente, mientras que se espera un repunte en la construcción de nuevas viviendas, la infraestructura de energÃa, y últimamente (en abril) la capacidad de gasto de generación de energÃa todavÃa puede impulsar un alza significativa de la demanda de fabricación de cobre, creemos que esto es más probable que se vea en la segunda mitad de este año, dado el tÃpico retraso de tres a seis meses para la demanda del cobre desde que comience la construcción de nuevas viviendas. Por lo tanto, mantenemos nuestra visión modestamente positiva para el segundo semestreâ€, destaca Citi.