(La Tercera) Mañana, British Petroleum (BP) cumplirá dos meses tratando de controlar el desastre ecológico más grave en la historia de EEUU: el hundimiento de la plataforma petrolera Deepwater Horizon, en el Golfo de México. Los efectos aún son inciertos y un alza en los precios del crudo se ve lejana. “Pese al petróleo que se ha perdido, no hemos tenido un alza de precios. No hay escasez de crudo, los stocks no han estado cayendo (…). Lo más probable es que el derrame tenga un efecto marginal”, dice la economista de Econsult Michelle Labbé.
Mayor regulación
El Presidente Barack Obama ya tomó al menos dos medidas polÃticas para hacer frente al derrame: creó una comisión especial para que analice el tema y decretó una moratoria de seis meses en la exploración en aguas profundas. Pero no serÃa todo. “Más regulación en materia de perforación de pozos, tanto desde la seguridad y las perspectivas financieras”, pronostica George Hutchings, vicepresidente senior de la aseguradora energética Oil Insurance Limited (OIL). “Probablemente, haya acuerdos de estándares de seguridad en las exploraciones (…). Habrá presiones para que se adopten globalmente. La pregunta es quiénes las adoptarán”, agrega Lawrence Eagles, analista de JP Morgan.
Costos al alza
“El costo de la perforación aumentará considerablemente en el Golfo de México”, afirma la analista de Scotiabank Patricia Mohr. “Los costos en aguas profundas pueden aumentar considerablemente, si la industria aseguradora incrementa el costo de seguro de responsabilidad civil (…) lo que parece probable”, agrega.
Hutchings señala que “los costos de los seguros de exploración y producción en alta mar probablemente aumentarán (…). Es difÃcil decir cuánto, porque depende de una serie de factores. En el corto plazo, algunos de nuestros clientes están viendo alzas de 15% a 35% en ciertas lÃneas de negocio relacionadas con las actividades de exploración y producción en el mar”.
Los expertos creen, en todo caso, que esta alza no tendrÃa un gran impacto en el precio del crudo. “El precio del petróleo es impulsado por la oferta y la demanda, no por el costo de producción”, agrega Hutchings.
El efecto en las compañÃas
Las empresas involucradas en el derrame son las más perjudicadas. BP ha perdido en valor bursátil casi US$90.000 millones en dos meses. Y ha recibido otros embates: las clasificadoras de riesgo le han ido recortando su nota -Moody”s la bajó ayer a A2- y Obama la forzó a crear un fondo por US$20.000 millones para hacer frente al derrame.
También afectará la producción de crudo en EEUU. “La prohibición de las pruebas de perforación en el Golfo se quedará por lo menos hasta el cuarto trimestre de 2010 y podrÃa tener efectos duraderos a largo plazo, con varios proyectos grandes congelados”, dice Andrey Kryuchenkov, de VTB Capital.
Nuevos horizontes
Otros podrÃan verse beneficiados. “Las restricciones más estrictas en EE.UU., y en particular, el aumento de los retrasos en la aprobación de nuevas perforaciones, podrÃa incrementar la exploración en alta mar en otras partes (…) como el eeste de Africa y Brasil”, dice Michael Lynch, presidente de Strategic Energy & Economic Research. Este fenómeno ya serÃa una realidad, según Mohr, quien dice que “algunos equipos de perforación ya han pasado desde la costa de EEUU a Brasil”.
Las costas de Brasil ofrecen una buena alternativa, principalmente por las grandes reservas que ha encontrado Petrobras en Santos Basin, cerca de RÃo de Janeiro, que tienen a la firma con un plan de inversión por US$240 mil millones al 2014. Pero también por las polÃticas de exploración. “Las medidas de seguridad y los requerimientos para los proyectos costa adentro en Brasil son más estrictos que en otras zonas”, dice el analista del Commerzbank, Eugen Weinberg, lo que, asegura, entrega más certeza a los operadores.
Fuente / La Tercera.