Sin duda que nos encontramos viviendo un periodo muy dinámico y desafiante para la industria, en el cual nos enfrentamos a retos crecientes en términos de costos, responsabilidad con la comunidad, impacto ambiental y evolución propia de los yacimientos, lo que nos invita a revisar, innovar e incluso reinventar lo que entendemos hoy por minerÃa. En este contexto, la planificación minera, cuyo rol es transformar nuestros recursos en el mejor negocio, no sólo debe revisar y mejorar algunos de sus conceptos y procesos, sino que está llamada a convertirse en un pilar fundamental de este cambio.
Estas transformaciones son particularmente relevantes cuando se considera la incertidumbre. Efectivamente, para todos son bien conocidos los efectos de la evolución futura en precios y costos, la incertidumbre geológica de los yacimientos y la variabilidad de la productividad de equipos y procesos. Sin embargo, las metodologÃas actuales no se hacen cargo de forma efectiva de estos elementos.
AsÃ, seguimos construyendo planes estáticos que sabemos tendremos que recalcular en la medida que dispongamos de mayor información.
Estos cambios en la disciplina vienen, por lo tanto, de la mano del desarrollo y la utilización de modelos que incorporen de forma más concreta estos importantes elementos en el proceso mismo de planificación, haciéndose cargo de la temporalidad, el diseño, la geometalurgia, los factores económicos y ciertamente de la incertidumbre.
En este sentido, se han realizado en el último tiempo interesantes progresos y desarrollos, por ejemplo, la utilización de técnicas como opciones reales y programación estocástica para abordar temas de incertidumbre que, sumados a la disponibilidad de computación de alto rendimiento, permiten la resolución de complejos modelos de optimización sobre la base de múltiples escenarios de precios, simulaciones condicionales del yacimiento y variabilidad en la productividad de los equipos y, en general, del sistema minero. AsÃ, los planes mineros se convierten en estrategias de extracción que disponen de la flexibilidad necesaria para aprovechar los escenarios positivos y cubrirse en aquellos menos ventajosos.
Otro punto interesante que hay que señalar también es que en ese sentido nuestro paÃs está jugando un rol de liderazgo, si se consideran los interesantes desarrollos, tanto de nuevos modelos de planificación, como de técnicas que permiten resolverlos en tiempos que son apropiados para su inclusión en los procesos de planificación.
Queda entonces esperar que estos múltiples desarrollos se incorporen de manera efectiva, transformándose en herramientas de software de las que dispone el planificador, y al mismo tiempo que sean efectivamente adoptados en los procesos de planificación de nuestras faenas.