(El Mercurio) Robert Guy Matthews Tras fracasar en su intento por adquirir a su rival Rio Tinto, el presidente ejecutivo de BHP Billiton, Marius Kloppers, ha puesto la mira en un objetivo más pequeño para hacer a la minera número uno del mundo aún más grande y más diversa.
La oferta no solicitada de US$ 38.600 millones por Potash Corp., el mayor productor mundial de fertilizantes minerales, es su mayor objetivo de compra desde que en 2008 inversionistas, reguladores y clientes de mineral de hierro rechazaran y truncaran la oferta de la compañÃa por Rio Tinto. En aquel entonces, habrÃa sido la mayor adquisición corporativa de la historia.
Kloppers nació en Sudáfrica y posee un doctorado del Instituto Tecnológico de Massachusetts asà como un MBA de INSEAD. El ejecutivo mantiene un perfil bajo, pero apunta alto. Su apuesta por Potash Corp. encaja en su estrategia de adquirir grandes compañÃas que ya lideran su rubro.
La adquisición de Potash Corp. cimentarÃa la reputación de Kloppers dentro de la industria de ser un ejecutivo audaz dispuesto a asumir riesgos calculados para obtener una gran recompensa. Si el acuerdo prospera, BHP controlarÃa 30% del mercado mundial de potasa casi inmediatamente. El pacto, sin embargo, podrÃa enfrentar oposición gubernamental y medidas corporativas para evitar una adquisición hostil.
En la actualidad, BHP produce muy poca potasa, por lo que la compra de Potash Corp. la catapultarÃa por encima de rivales como la brasileña Vale SA y Rio Tinto, firmas que también están aumentando sus activos de potasa.
Las compañÃas mineras consideran a la potasa como un mineral importante para el futuro debido al aumento de la demanda mundial de granos y alimento para animales en respuesta al incremento de la población y el consumo de carne en los paÃses desarrollados.
El lÃder de BHP también encabezó la campaña en contra de la propuesta del ex primer ministro australiano Kevin Rudd de un impuesto de 40% a los recursos naturales que habrÃa afectado directamente a las finanzas de las mineras. A la larga, la propuesta no prosperó.
La adquisición de Potash Corp. deberÃa ser menos complicada que el intento de comprar Rio Tinto, que se prolongó por más de un año antes de ser abandonado. Según analistas, la adquisición de Potash enfrenta menos obstáculos, aunque la oposición del gobierno canadiense podrÃa crecer.
Evolution Securities dijo en un informe que “ve cierto margen para que BHP Billiton incremente su oferta, a pesar de la reciente fortaleza del precio de la acción [de Potash Corp.]”.
Tampoco existen obstáculos reguladores donde diversos organismos en decenas de paÃses estudiaron la propuesta, mostraron su preocupación y plantearon objeciones. La poca producción de potasa de BHP evitarÃa una revisión de las autoridades.
La oferta de BHP por RÃo fue rechazada desde un principio por accionistas, clientes y autoridades reguladoras. Kloppers no logró convencerlos de que el acuerdo crearÃa sinergias y reducirÃa los problemas de suministro. Su argumento se vio perjudicado porque, en aquel momento, los precios del mineral de hierro estaban subiendo rápido, principalmente porque China consumÃa más acero y las compañÃas mineras tenÃan problemas en la cadena de suministro -escasez de puertos, ferrocarriles y barcos-, factores que reducÃan la oferta.
BHP cuenta con un equipo de estrategia compuesto por ejecutivos que analizan cinco puntos antes de hacer una adquisición: el valor de su división de extracción, la vida útil de sus reservas, bajos costos, potencial de expansión y si la empresa ofrece diversidad tanto en su cartera de materias primas como en geografÃa.
Kloppers, aunque decidido a hacer crecer a BHP, tiene cuidado en dónde coloca sus fichas. Ha evitado ciertos paÃses que considera demasiado riesgosos polÃticamente, como Rusia, que también cuenta con considerables reservas de potasa, y ciertos minerales, como el platino, que exige mano de obra intensa y es peligroso. Canadá, con un gobierno estable y una infraestructura desarrollada, es considerado un ambiente ideal.
Marius Kloppers.
Fuente / El Mercurio