(El Mercurio) La productividad total de factores (PTF) -aquella parte del crecimiento económico que no es explicada por el capital ni por el trabajo- registró una caÃda de 0,2% en 2013, pero aislando la minerÃa de las mediciones, la productividad registró un aumento en torno a 1% según estimaciones de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS).
Según el gremio, la productividad no extractiva habrÃa prácticamente recuperado en 2013 los niveles que tuvo antes de la crisis global, situación que debiera extenderse a 2014, mientras que en la minerÃa ha permanecido donde se quedó después de la crisis.
El mayor crecimiento de la productividad en la economÃa no minera se ha reflejado directamente en la magnitud de la expansión de la actividad económica. Es asà como la variación real del PIB no minero ha sido de 5,6% promedio en la última década y 5,9% en 2010-2013, mientras que el PIB minero ha promediado 0,2% en 2004-2013, y 1,6% en 2010-2013.
Desde 2008, la PTF general de la economÃa chilena viene registrando una contracción, a excepción de 2012 en que tuvo un aumento de 0,7%. En los últimos diez años, su expansión ha sido de sólo 0,2% promedio anual.
No obstante, el resultado está fuertemente influido por las fuertes caÃdas de la productividad en la minerÃa, afectada por la disminución de las leyes mineras, el aumento de los costos operacionales y crecientes regulaciones medioambientales, señala el estudio. Ello, en un contexto en que las fuertes inversiones del sector realizadas en los últimos años hacen caer el rendimiento del capital, dado los largos ciclos de maduración de las inversiones en esa actividad.
El análisis también hace notar que el escenario de pérdida de productividad en la minerÃa es inevitable y de hecho también afecta a otras economÃas intensivas en la explotación de recursos naturales, como lo revela un reciente informe del Consejo Minero de Australia según la cual la PTF del sector en ese paÃs habrÃa descendido un 30% en la última década. Los cálculos de la CCS apuntan a que en el caso de Chile la caÃda es superior al 50%.
La PTF no minera, en cambio, muestra varios perÃodos de crecimiento saludable. En la última década alcanzó un crecimiento promedio anual de 1,1%, en comparación al 0,2% para la economÃa total. Tasas similares se registraron entre 1997 y 2007 antes de la crisis financiera global y entre 2010 y 2013.
Entre 1997 y 1999, la minerÃa anotó aumentos de la PTF cercanos al 6% promedio anual, moderando el deterioro que tuvo la productividad total de esos años por efecto de la crisis asiática.
OCDE
El estudio destaca que los resultados de la economÃa chilena son satisfactorios en relación a los paÃses de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ya que la PTF de las actividades no mineras es incluso superior y sigue también la misma forma del ciclo, decayendo sustancialmente en los años de la crisis global de 2008-2009.
En términos promedio, la PTF de 2003-2012 crece 0,6% promedio en los paÃses de la OCDE y 0,9% en Chile. En 2008-2009, tanto Chile como la OCDE muestran un deterioro.
Rendimiento del capital
Por otra parte, la CCS también alude al efecto que ha tenido sobre la PTF de la minerÃa el menor rendimiento del stock de capital. En la última década el sector ha subido su stock de capital en 10,8% pero el PIB sectorial se incrementó sólo en 0,2% anual. El resto de la economÃa, en cambio, aumentó el stock de capital en solo 4,8% y su PIB creció 5,6%.
Asocia este menor rendimiento del stock de capital además al prolongado tiempo que toman las inversiones para producir un impacto positivo en productividad y crecimiento del PIB.
Desde 2000 en adelante el rendimiento del stock de capital disponible en el sector minero, incluidas instalaciones y obras de infraestructura, han descendido ininterrumpidamente.
Según la CCS, esto da cuenta del mayor esfuerzo en inversión que requiere la faena minera. Otros sectores también han visto decrecer el rendimiento de las inversiones y maquinarias medido como la relación entre el PIB y el stock de capital. La excepción son los sectores comercio y silvoagropecuario que han tenido ganancias de productividad ligadas a la incorporación de nuevas tecnologÃas.