(Diario Financiero) El equipo que prepara la reforma tributaria de Michelle Bachelet trabaja a toda máquina para tener en dos semanas el borrador del proyecto y asà comenzar a discutirlo con los parlamentarios de la Nueva MayorÃa, buscando consensuar el mensaje que llegará al Congreso.
Según cercanos al proceso, asà como ya se zanjó la idea de que el Impuesto de Primera CategorÃa subirá a 25% y que se mantiene a firme la eliminación del FUT, el grupo también determinó tres áreas prioritarias en las que se están afinando cambios a la propuesta inicial: alcoholes, PYME e impuestos medioambientales.
El proyecto original que presentó la entonces candidata el 20 de junio de 2013 contempla reemplazar el actual impuesto a las bebidas alcohólicas por un tributo especÃfico, igual a 20 UTM por cada 100 litros de alcohol puro incluido en cada tipo de bebida. La idea es estandarizar el impuesto a un nivel similar al de los paÃses de la OCDE.
Pero la medida no dejó indiferente a los productores nacionales de vino y pisco, principalmente, quienes hicieron varias advertencias al respecto (ver nota secundaria). Lo cierto es que el grupo encabezado por el futuro ministro de Hacienda, Alberto Arenas, y que además es compuesto por el próximo subsecretario de esa cartera, Alejandro Micco; el experto tributario, Michael Jorratt; y los abogados Alberto Cuevas y Fernando Dazarola, conscientes de que algunos rubros podrÃan verse afectados por algunas distorsiones, se abrieron a diferenciar, por ejemplo, el impuesto para vinos, pisco y cervezas.
La idea que se baraja es aplicar un gravamen al precio final de esos productos y asà evitar incrementos excesivos en el valor de estos.
Complemento para la depreciación instantánea

En materia de PYME, al mecanismo de depreciación instantánea se sumarán otras medidas tributarias para evitar cuestionamientos que ya han comenzado a aparecer de parte de los dirigentes PYME, quienes se han mostrado contrario a algunas propuestas, por considerar que afectarÃan a su sector, que da el 80% del empleo del paÃs.
Por ello, el grupo de trabajo busca diseñar un paquete de herramientas complementarias a las que ya se conocer, para incentivar la actividad de la pequeña y mediana empresa, y de paso, evitar las crÃticas de este sector, cuando el proyecto esté en discusión en el Parlamento.
En tanto, en materia medioambiental lo que se ha conversado apunta a mostrar cierta apertura a hacer modificaciones en la misma lÃnea del impuesto a los alcoholes, es decir, diferenciando a los sectores afectados. La propuesta original del programa tributario incluye desincentivar la compra de vehÃculos particulares que utilizan petróleo diésel y también aquellos de alta cilindrada; y eliminar la devolución del impuesto al diesel para la industria. Este último punto serÃa particularmente complejo para el sector privado y el núcleo duro que trabaja la reforma estudiarÃa retrasar su puesta en marcha y realizarla de manera gradual.
Desarrollo del trabajo

Para realizar el proyecto de reforma tributaria el trabajo de los especialistas no ha consistido solo en la elaboración de borradores, sino que, entre enero y febrero, miembros de la comisión realizaron consultas a otros expertos tributarios sobre propuestas presentadas entre 2012 y 2013 en materia impositiva.
Otro factor de discusión y que ha sido parte del análisis son algunas señales de legisladores de la Nueva MayorÃa en relación a incluir nuevos aspectos en la propuesta tributaria, algo que no ha sido recibido de buena manera al interior del grupo, dado que se quiere ingresar la reforma tributaria al Congreso con los puntos que ya se comprometieron y no agregarle otros temas -se mencionan los tributos especÃficos a los combustibles-, dado que el cálculo indica que esas peticiones, al ser temas de coyuntura, contribuirán a retrasar la discusión parlamentaria.