(El Mercurio) Un aumento de la cesantÃa y malestar existe hoy entre los habitantes de la Región de Atacama. ¿La razón? Un total de seis proyectos de inversión que suman US$ 25 mil millones se han paralizado, aplazado o bien desechado en los últimos años.
Permisos ambientales, fallos adversos de la Justicia, incertidumbre sobre la demanda de sus servicios, conflictos con las comunidades aledañas, oposición de las comunidades o falta de informes; son numerosas las razones que explican el rezago o descarte de estas iniciativas de inversión.
“Es el corolario de la peor crisis que ha sufrido la Región de Atacama en los últimos 50 años”, lamenta el senador de esa zona Baldo Prokurica (RN). El parlamentario advierte que en lo que va del año la cesantÃa en la zona ha aumentado 6,9%, mientras que en la provincia del Huasco se ha incrementado en 8%.
Las personas que viven en la zona comentan que si bien antes no existÃan trabajadores disponibles y por eso muchos de los ocupados venÃan de otras regiones, hoy la situación es distinta. De hecho, mucha gente que hizo ampliaciones en sus casas o inició emprendimientos, hoy enfrenta dificultades para costear los gastos.
Daniel Llorente, presidente de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa), insiste en que esta zona se ha convertido en “el más bipolar de Chile”. Esto explica porque hace ocho meses era una de las regiones del paÃs que más crecÃan, ya que estaba activo el proyecto minero de oro y plata Pascua Lama y existÃa la esperanza de que comenzara a construirse El Morro, que el último mes fue paralizado por la Corte Suprema. “Todo eso ya no funciona. Actualmente los servicios están abandonando la región. En Copiapó ya hay cuatro edificios en el centro parados y los metros cuadrados que están autorizados para ser construidos son mÃnimos”, dice.
Señal negativa
Los proyectos rezagados van desde iniciativas mineras, eléctricas, e incluso del rubro alimentario.
Para Llorente, la postergación o descarte de iniciativas como El Morro, Pascua Lama, Castilla, Relincho, Freirina y Punta Alcalde es “una señal negativa”. Este escenario de incertidumbre podrÃa incidir en que los inversionistas opten por realizar proyectos de distinta Ãndole en otras regiones, dice el dirigente gremial.
Como empresarios regionales se han puesto al servicio de la autoridad para ayudar a destrabar proyectos y, con ello, retomar el ritmo de crecimiento que mantuvo la zona por muchos años, sostiene Llorente. La manera de ayudar, por ahora, es asegurando que la poca mano de obra que se requiere en la zona provenga del Valle del Huasco y de la Región de Atacama, añade.
Según él, los números oficiales de cesantÃa actualmente no muestran la realidad de la región: “la cesantÃa ya debe estar por sobre los dos dÃgitos”, enfatiza el dirigente.
Prokurica lanzó un programa llamado “Demos una mano a la mano de obra de Atacama” con el objetivo de que se contraten servicios de la región. Además, se formarán mesas de diálogo con opositores a estos proyectos.
Este lunes, distintos movimientos sociales de Atacama convocaron a una marcha para protestar por la situación de la zona. Con esto buscan ser escuchados por las autoridades y que se impulse un plan para reactivar la economÃa de la región, que algunos años atrás prometÃa un futuro de desarrollo y prosperidad con el ingreso de grandes empresas e inversiones que darÃan trabajo a los habitantes del lugar.
Además, el martes habrá otra protesta en la localidad de Freirina para mostrar apoyo a una posible reapertura de la planta faenadora de cerdos que en 2012 fue clausurada por malos olores.