Seis razones por las que Roubini espera un desplome del oro

Si bien la estatal fue impactada circunstancialmente en sus ingresos por el paro portuario en Mejillones y Antofagasta, un mercado internacional menos favorable y una contención de costos aún tímida hacen prever un 2013 ajustado para la minera.

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(Diario Financiero) La cotización del oro comienza la semana y el mes con tímidos repuntes, hasta marcar máximos intradía de US$ 1.416 la onza. Este precio contrasta con las proyecciones que baraja uno de los economistas más renombrados. Nouriel Roubini se apoya en seis argumentos principales para justificar el desplome que prevé en el precio del oro. Si se cumplen sus estimaciones, el correctivo superaría el 30% respecto al precio actual. No en vano, augura que antes de 2015 su cotización podría bajar del nivel de
US$ 1.000. En su opinión, la burbuja del oro ha pinchado, y de ahora en adelante sólo caben esperar nuevas caídas. En mayo se desinfló un 5,4%, lo que supuso su séptimo mes de caídas en los ocho últimos meses.

1. Esta senda bajista, y las turbulencias sufridas desde el estallido de la crisis financiera, confirman que el oro no es una inversión segura, según se encarga de destacar Roubini en el primero de sus puntos.

2. El economista recuerda que el precio del oro suele tener una evolución más alcista en periodos de elevadas presiones inflacionarias. La consideración del metal precioso como uno de los mejores activos para protegerse de la inflación choca con la contención que siguen mostrando los precios en las principales economías desarrolladas. Las políticas de los bancos centrales, añade, no se han traducido en elevadas presiones inflacionistas.

3. El oro “no genera beneficio”, al contrario de lo que sucede con los dividendos en la renta variable, con los cupones en la renta fija y con las rentas en la inversión inmobiliaria. Roubini destaca que en un escenario de reactivación económica, como el actual, existen muchos otros activos que ofrecen mayores rentabilidades, como ha sucedido desde 2009 en la comparativa de la bolsa con el oro.

4. “El momento de comprar oro es cuando las rentabilidades reales del efectivo y de los bonos son negativas, y cayendo”, y este escenario no se corresponde con el actual, según argumenta.

5. Los países con mayores problemas de endeudamiento apenas han recurrido a sus reservas de oro para recortar la deuda. Esta tendencia podría cambiar en algún momento.

6. El economista recurre al ámbito político para destacar que las políticas más conservadoras en Estados Unidos han publicitado tanto la inversión en oro que se ha convertido en contraproductiva.

Fuente / Diario Financiero

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