(El Mercurio) En términos reales, en 2011 el mundo está pagando lo mismo que en 1979 por el petróleo, cuando la revolución iranà disparó los precios agudizando aún más los trastornos que habÃa provocado la guerra del Yom Kippur. Hoy, sin conflictos importantes que afecten la producción, el precio de este commodity se ha convertido en un problema que las economÃas no han sabido cómo enfrentar y que incluso ha llevado a que paÃses como EE.UU. liberen sus reservas estratégicas para tratar de bajar, sin éxito, su precio.
En lo que va de este año, el combustible WTI ha subido 7,4% y promedia US$ 98,2 el barril, el doble de lo que costó durante la década anterior, mientras que de aquà a fin de año las empresas consultadas por Bloomberg subieron sus proyecciones y esperan que el crudo supere los US$ 140 el barril.
“Un precio de escenario de escasez”, según cuenta el ex secretario de EnergÃa español y vicepresidente de la Fundación Repsol, José Luis DÃaz Fernández, quien complementa diciendo que si bien el precio refleja la falta de combustible, “la escasez es imaginaria: petróleo hay, y cada dÃa las reservas suben”.
Es más, el martes, la OPEP anunció que las reservas materiales de crudo de Venezuela habÃan subido un 40% entre 2009 y 2010, convirtiéndolo en el paÃs con más petróleo en el mundo, con 296.500 barriles esperando ser extraÃdos.
Hoy se tienen pruebas cientÃficas por un total de 1,4 billones (millones de millones) de barriles, algo asà como para cubrir todo el consumo actual de Chile por 12 mil años o, según la OPEP, el consumo mundial por 44 años. Pero esta cifra no cuenta las reservas que todavÃa no han sido probadas cientÃficamente (y que por lo tanto no se pueden sumar como reales), las que podrÃan duplicar, e incluso triplicar el guarismo.
“El problema está en cuánto surte el grifo”
Además, explica MartÃn Kaidl, del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, los avances tecnológicos hacen que esa cifra crezca todos los años, pues, con la tecnologÃa actual, del total del petróleo que se encuentra en el mundo, sólo un porcentaje (entre el 30% y el 60%) puede ser extraÃdo, y se cuenta como reserva. El resto sigue en el pozo hasta que nuevas tecnologÃas permitan comercializarlo.
Sólo por avances tecnológicos las reservas han crecido cerca de 40% en relación con 10 o 15 años atrás. Incluso los yacimientos hoy surten, fácilmente, el doble o el triple que lo que eran capaces hace un siglo.
Entonces, si hoy no hay grandes conflictos, y la producción mundial de petróleo se ha mantenido al alza, ¿por qué sube tanto el precio del combustible?
Según José Luis DÃaz Fernández, el precio actual responde principalmente a especulación.
“El problema no está en lo que hay, sino en cuánto surte el grifo”, dice DÃaz Fernández. Un ejemplo de esto es el inédito hecho de que mientras Barclays y JP Morgan compran grandes stock de petróleo para almacenar, luego proyectan que el commodity seguirá subiendo.
Ramón Espinasa, especialista senior de Gas y Petróleo del Banco Interamericano de Desarrollo, coincide en que no hay escasez de petróleo, pero sà que no hay cómo hacerlo fluir tal y como se necesita en el mundo. Al menos no en el corto plazo.
Según el experto, la gran demanda desde los paÃses emergentes sumada a que en las últimas décadas no se ha invertido en ampliar la capacidad productiva, han hecho que hoy se produzca muy cerca del lÃmite.
“El cobre, por las mismas razones, ha subido mucho en los últimos años. Y los chilenos han sido muy favorecidos con esto, pero ¿qué pasa si el mundo pide más cobre? ¿Cuánto se demorarán en construir una mina como Chuquicamata? Es exactamente lo mismo que pasa con el petróleo”, dice Espinasa.
MartÃn Kaindl cuenta que si bien, por ejemplo, se ha anunciado el descubrimiento de una inmensa reserva en el sector de Vaca Muerta en Argentina -y que YPF estima en 150 millones de barriles-, “pasaran meses hasta que se sepa cuánto es el petróleo que realmente hay ahÃ, y años hasta que lo podamos usar”.
40% subieron, entre 2009 y 2010, las reservas probadas de petróleo de Venezuela, según la OPEP. Con esto, el paÃs tendrÃa los mayores recursos mundiales del combustible.
53,93 dólares por barril es lo que costó, en promedio, el petróleo entre 2000 y 2010. Entre 1990 y 1999 el precio por barril promedió US$ 19,71.
100 millones de barriles de petróleo se consumen al dÃa en el mundo. El mayor consumidor es EE.UU., con 19 millones, seguido de China. Chile consume sólo 314 mil.
¿Brent o WTI?
En general, los precios de referencia mundiales del petróleo son dos: el West Texas Intermediate (WTI), que se transa principalmente en Estados Unidos -y es el valor de referencia para Chile- y el petróleo Brent, que se extrae principalmente en el Mar del Norte, en el norte de Europa.
Históricamente estos valores son muy similares, pero en el último año se han despegado con fuerza: al cierre de ayer, el barril de crudo Brent costaba US$ 118,06, US$ 20,46 más que uno WTI.
Esta diferencia, de 21%, se explica principalmente por la creciente producción en Canadá y EE.UU., aliviando al mayor consumidor mundial.
Además, el Brent ha presentado restricciones en el transporte a refinerÃas y a destino desde sus lugares de extracción, las que no deberÃan aliviarse, según los analistas internacionales.
Por esto, el petróleo WTI deberÃa costar, según analistas, US$ 40 menos que el Brent, de aquà a 2012.
Los 12 paÃses que controlan la oferta y el precio
El 41,7% del petróleo que se produjo en 2010 vino de los miembros de la Organización de PaÃses Exportadores de Petróleo (OPEP).
La organización, fundada en 1960, convoca a 12 naciones productoras del combustible las que, en total, manejan además el 81,3% de las reservas probadas de crudo.
En términos simples, ellos son el cartel que controla la producción y el precio del petróleo en el mundo. Y asà es como se mueven en el mercado.
“Las grandes fluctuaciones en el precio siempre vienen alentadas desde la OPEP”, dice un analista que pide reserva de su nombre.
José Luis DÃaz Fernández, en tanto, comenta que la organización es la que mantiene el precio alto, más que por un tema de fundamentos, por uno de especulación: “Hoy, las empresas nacionales, en manos de los paÃses miembros de la OPEP, controlan 3/4 partes del flujo del petróleo en el mundo (…) y estas empresas, que son de gobiernos petroleros, defienden los intereses de los gobiernos, subiendo el precio para recaudar más ingresos, usando el rol preponderante que tienen”.
Por eso, es conocida la estrategia de la organización, que cuando el precio del petróleo está bajo, recorta la producción, empujando los valores del commodity tras una estrategia de mantener los precios de su mayor exportación en niveles estables y crecientes, una práctica no muy bien vista en el resto del mundo y que lleva a que el español explique que “en este mercado, hay muchos ejecutivos que si operaran en otra industria ya estarÃan en la cárcel”.
Es que el mercado del petróleo es muy sensible a las fluctuaciones, principalmente por el valor estratégico del producto para las economÃas de todo el mundo.
En 1991, por ejemplo, la sola liquidación de 17,5 millones de barriles de las reservas estratégicas de EE.UU. al mercado hizo que el precio del petróleo cayera 33% promedio, igual que en septiembre de 2005, cuando tras el huracán Katrina dos millones de barriles aliviaron en 2% a los mercados. Distinto es lo que ocurre hoy, cuando 60 millones de barriles liberados por EE.UU. y la Agencia Internacional de la EnergÃa no lograron reducir la presión, e incluso el barril subió un 10%.
Fuente/ El Mercurio