(Reuters) La controversia entre China y Japón sobre las islas en el Mar Oriental chino sobrepasaron los lÃmites estrictamente polÃticos.
Ahora, la disputa llegó a la arena económica, afectando los envÃos de cobre entre ambos paÃses dado que los vendedores japoneses del metal rojo refinado y los compradores chinos del citado commodity, postergaron la concreción de los términos de intercambio en 2013.
De esta manera, las exportaciones de cobre desde Japón hacia la potencia emergente se encuentran frenados, por lo menos hasta los próximos dos meses.
Un ejecutivo chino cercano a las negociaciones con sus pares japoneses dijo a Reuters que las partes no logran sellar un acuerdo esta semana, a pesar de que los vendedores nipones manifestaron su voluntad de reducir en alrededor de un 10% las primas de precios.
“Los vendedores japoneses también entienden la situación y estuvieron de acuerdo en demorar el diálogoâ€, dijo la misma fuente, junto con justificar la situación en que “las grandes firmas como la nuestra pueden enfrentar acusaciones del público si compramos una gran cantidad de cobre japonés en este momentoâ€.
Según afirmó a Reuters un gerente de compras de una fábrica de producción de varas y alambre de cobre, su firma reanudará las conversaciones con sus pares nipones entre mediados de octubre y noviembre.
Hasta agosto de este año, las exportaciones de cobre refinado desde Japón a China totalizaron 147.006 toneladas, lo que convierte al paÃs nipón en el tercer proveedor del metal para la construcción en China.
En cifras concretas, Japón representa el 6% de las importaciones chinas.
El inicio del conflicto
Septiembre se ha caracterizado por ser un mes de tensiones para las relaciones chino-japonesas.
Esto debido a la compra de las islas aisladas en el Mar Oriental de China por parte de Japón -llamadas Senkaku en Japón y Diaoyu en China- a su dueño privado, lo que provocó una ola de protestas contra Japón en todo China que mantienen en vilo las relaciones polÃticas y económicas entre los vecinos.
Fuente / Reuters