(La Tercera) No solo significaba una inversión de US$ 1.400 millones, sino que también aumentarÃa el PIB de Perú en 0,4% y consolidarÃa a ese paÃs como el segundo mayor productor de cobre del mundo. Semanas atrás, el Ministerio de EnergÃa y Minas decidió suspender la licencia de construcción del proyecto minero TÃa MarÃa por 120 dÃas, luego de que el gobernador regional de Arequipa y algunas organizaciones sociales presentaran recursos de revisión. La misma secretarÃa de Estado habÃa otorgado el permiso en julio, tras la aprobación del segundo estudio de impacto ambiental.
TÃa MarÃa es un proyecto ubicado en la provincia de Islay, en la región de Arequipa. Desde el año 2003 la empresa Southern Copper se encarga del plan, que contempla la construcción de dos minas denominadas “TÃa MarÃa†y “La Tapada†para la obtención de cobre.
Según la última encuesta de El Comercio/Ipsos, el 54% de los peruanos está informado sobre TÃa MarÃa. De ese porcentaje, un 54% está contra su desarrollo. AsÃ, el Presidente MartÃn Vizcarra heredó una crisis de lo que en Perú se conoce como “conflictos socialesâ€. Pero también el propio gobierno estarÃa dando pasos en falso.
Años de discusión
En 2009 se presentó el primer estudio de impacto ambiental, sometido a evaluación por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicio para Proyectos. Pero fue declarado “inadmisible†por el ministro de EnergÃa y Minas de ese entonces, Pedro Sánchez Gamarra.
En agosto de 2014 se aprobó un segundo estudio, determinándose que el proyecto minero no usarÃa agua dulce del rÃo, sino agua de mar desalinizada. Además, el proyecto utilizarÃa dos geomembranas, sensores y capas de protección para asegurar que no hubiera impacto en el subsuelo. El informe también señalaba que el proyecto minero no generarÃa evaporación de ácido sulfúrico, lo que descartaba la posibilidad de lluvias ácidas.
Desde entonces, la iniciativa ha provocado una gran controversia en la sociedad, especialmente en Arequipa. Las protestas en contra del plan han provocado 7 muertes, incluida la de un policÃa. En 2011, luego de la presentación del primer estudio, se inició una manifestación que terminó con cuatro fallecidos y varios heridos. En 2015 volvieron las protestas, dejando a tres fallecidos y más heridos.
Tras la suspensión de la licencia, la prensa peruana publicó un audio donde se escucha a Vizcarra y autoridades de Arequipa conversando sobre el proyecto y la zona donde se desarrollaron las protestas. “Si ustedes ven que en un mes yo no cumplo, ahà hagan una medida radical y todoâ€, dice el Mandatario en la grabación. Con esto, la popularidad de Vizcarra se ha visto afectada.
“La posición que ha tomado Vizcarra frente al tema sintoniza con el clamor regional, pero se opone a los intereses de las élites empresariales y de los niveles socioeconómicos más altosâ€, señala Carlos Meléndez, politólogo peruano.
Fernando Rospigliosi, exministro del Interior peruano, cree que las protestas seguirán porque el descontento provocado por Vizcarra es transversal. “El tratamiento que dio al conflicto lo ha hecho quedar mal con todos, empresarios y opositores al proyecto. Los radicales y caudillos oportunistas han visto la debilidad del gobierno y seguirán promoviendo disturbios para sacar provecho polÃticoâ€, indicó.
En medio de esta creciente tensión, el congresista aprista Mauricio Mulder, anunció la posibilidad de presentar una moción de vacancia contra Vizcarra, similar a los procesos iniciados contra su antecesor, Pedro Pablo Kuczynski.
Sin embargo, la probabilidad de que logren destituir a Vizcarra por este tema es muy baja. “No existen los votos suficientes. La moción de vacancia es una bandera de la oposición más radical, y ni siquiera dentro del APRA tiene el consenso de todo el partidoâ€, señala Meléndez. “Un Congreso con gran desaprobación no puede destituir a un Presidente con alta aprobación, es polÃticamente inviableâ€, concluye Rospigliosi.