(El Mercurio)  “En esta situación no tiene nada que ver la crisis con TurquÃa. La razón es el alza de inflación de Estados Unidos”, asà de preciso es el economista Walter Molano para explicar la causa de la inestabilidad financiera internacional que se vive hoy.
“Las últimas cifras de inflación arrojaron un nivel de 4,1%, el más alto en los últimos 15 años y la expectativa es que la Reserva Federal de Estados Unidos va a tener que subir la tasa de interés más agresivamente que lo esperado. La Fed está atrasada en sus polÃticas monetarias”, precisa el jefe de estudios de BCP Securities, al teléfono desde Singapur.
El experto ahonda en el análisis señalando que el hecho de que se produzca una mayor alza en las tasas, implica un freno de capital hacia los mercados emergentes. “La gente está huyendo y se está refugiando en Estados Unidos; y en los paÃses más débiles, como TurquÃa y Argentina, esa salida se nota mucho más”, asevera.
¿Estados Unidos caerá en recesión? Molano responde sin dudar: “SÃ, por el alza de interés”. El economista hace un cálculo para demostrar la situación: “La economÃa americana son US$ 20 trillones, el crédito de consumo es 180% del PIB, esto es, US$ 36 trillones. Si sube la tasa de interés en 2% -que es lo que la Fed ya va a haber movido para finales de este año-, 2% de US$ 36 trillones son US$ 720 mil millones. Eso es lo que el consumidor americano tendrá que aportar hacia su gasto de interés. Entonces, como va a pagar más en intereses, va a disponer de menos recursos para consumo y eso es lo que va a gatillar la recesión”.
A su juicio, los efectos para la región serán muy negativos, por la baja en el precio de los commodities y también porque la liquidez que la región tenÃa para financiar empresas y deuda, no va a existir o será mucho más costosa.
“PaÃses como Chile, que tiene reservas altas y un fondo de estabilización, pueden defenderse y protegerse mejor. Aquellos que no cuentan con ese tipo de protección, o que sus números macroeconómicos no son tan sólidos -como Argentina y Brasil-, van a sufrir más”, recalca.
Molano advierte que hace un año viene alertando sobre el escenario que se vive hoy. Sostiene que era totalmente esperado porque esta alza de inflación en Estados Unidos tiene que ver con cambios demográficos. La generación de los baby boomers -nacidos después de la II Guerra Mundial- está llegando a la edad de jubilación. “Empezaron a trabajar hace 65 años y ahora 10 mil americanos todos los dÃas cumplen 65 años, y esto va a continuar por los próximos 10 años. Era obvio que iba a suceder. Además, hay una falta importante de trabajadores en Estados Unidos. Esto se veÃa venir”, concluye el experto.
Sebastián Edwards: “Tenemos que prepararnos para aguas turbulentas, pero no va a haber un naufragio”
Tres son las razones que explican la crisis financiera que se desató en TurquÃa, a juicio del economista Sebastián Edwards. La primera, la inconsistencia de polÃticas económicas, en una situación de inflación relativamente alta y un muy abultado déficit de cuenta corriente. La segunda, el gobierno de Erdogan se ha transformado crecientemente en uno populista y nacionalista, “del tipo que habitualmente termina mal”, precisa. Por último, la situación se ha visto agravada por el conflicto diplomático con Estados Unidos, debido a la detención de un pastor evangélico en TurquÃa.
El también profesor de la UCLA, reconoce que, si bien el apetito por invertir en paÃses emergentes ha disminuido, esto no significará un contagio importante en Chile.
“La economÃa de Estados Unidos está expandiéndose con vigor en este momento, pero hay indicios que sugieren que la expansión empieza a perder fuerza. No serÃa sorprendente una recesión en 18 a 24 meses más”, advierte y agrega “muchos analistas han señalado que estamos acercándonos a una situación donde las tasas de interés de largo plazo pueden ser más bajas que las de corto plazo. Esto habitualmente ha sido un indicador de una recesión que viene”.
Respecto al escenario que puede enfrentar Chile, Edwards destaca que el paÃs tiene un muy buen Banco Central, que hace años estableció polÃticas anticÃclicas, basadas en ahorrar durante los buenos años para poder enfrentar los años flacos.
“Éstas polÃticas se han visto debilitadas en los últimos años, pero aún tenemos para poder responder ante una crisis. Si bien el entorno externo nos es muy importante, no creo que seamos vÃctimas de un contagio terminal y fulminante”, explica y añade “Tenemos que prepararnos para aguas turbulentas, pero no va a haber un naufragio, siquiera un temporal grave”.
Edwards aclara que lo sucedido en TurquÃa les recuerda a los inversionistas internacionales que los paÃses emergentes están repletos de riesgos. “No cabe duda que hoy dÃa hay menos apetito por invertir en paÃses de ingreso medio. Lo están sufriendo TurquÃa y Argentina, entre otros”, plantea.
Lo anterior -sostiene- se ve agravado por la normalización de la polÃtica monetaria en los Estados Unidos, y los aumentos de tasas de interés de la Reserva Federal.
“Creo que el contagio directo de TurquÃa a Chile será menor. El precio del cobre, de otro lado, seguirá siendo susceptible a las expectativas de crecimiento de China, y los desarrollos de la guerra comercial”, concluye.
Alfredo Coutiño: “Chile se verá menos afectado que el resto de los mercados de la región”
“Chile se verá menos afectado que el resto de los mercados de la región, precisamente por la fortaleza económica de la que goza”, dice el economista Alfredo Coutiño, respecto a los batacazos que podrÃa ocasionar en el territorio local, la crisis financiera que vive TurquÃa.
Según el director para América Latina de Moody’s Analytics, aunque no se espera que los problemas por los que atraviesa la economÃa turca logren descarrilar la recuperación chilena, es posible que el efecto se quede en los mercados financieros. Y advierte que “la alta dependencia del cobre es el canal de transmisión del efecto de la turbulencia turca”.
Coutiño sostiene que la sacudida financiera proveniente de TurquÃa, se ha venido a sumar a la ya turbulenta situación de los mercados mundiales. Se han conjugado -detalla-, una guerra tarifaria, iniciada por los Estados Unidos; la continuación del ciclo de apretamiento monetario estadounidense; el riesgo de extensión del sentimiento nacionalista y de repudio a los ajustes en Europa.
Todo lo anterior, plantea el experto, en conjunto, ha precipitado el ajuste esperado en los mercados bursátiles, ante la creencia de que estaban sobrevaluados.
“El tambaleo turco vino a despertar nuevamente la aversión al riesgo en los mercados mundiales, ante la exposición que algunos bancos internacionales tienen en el mercado turco, en términos de la tenencia de deuda que mantienen (…) La probabilidad de que el paÃs caiga en riesgo de impago o problemas de liquidez podrÃa afectar la estabilidad de aquellos bancos que tienen una alta exposición”, estima.
El economista reconoce que, a pesar de que la economÃa turca no es de gran peso en el escenario mundial, el efecto de contagio se ha esparcido entre los inversionistas, que han buscado refugio en activos más seguros, principalmente en dólares estadounidenses.
“Los más afectados con esta situación son los mercados emergentes, como los latinoamericanos. No sólo por los desequilibrios que las economÃas de la región mantienen, sino también por la baja de precios que han tenido las principales materias primas, de los cuales América Latina es un gran exportador”, recalca.
Debido a lo anterior, se explaya Coutiño, las monedas latinoamericanas han reaccionado negativamente ante la aversión al riesgo de los inversionistas, asà como también se han ajustado los mercados bursátiles en la región.
“Dado el poco peso que tiene TurquÃa en la economÃa mundial y dadas las medidas de rescate que se han puesto en marcha, es posible esperar que el problema no tenga mayores consecuencias”, sentencia el economista.