(El Mercurio) Las nuevas normas contempladas en el proyecto de reforma tributaria tendrÃan un impacto entre 14,2% y 18,2% en el valor de mercado de las empresas, lo que implicarÃa una caÃda promedio de 16,2%, de acuerdo con un ejercicio académico realizado por el Centro de Innovación Financiera de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI).
El estudio abarcó una muestra aleatoria de 273 compañÃas que reportan sus balances a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) en contabilidad IFRS.
Se trata de una selección diversificada de empresas medianas y grandes, como bancos, concesionarias, eléctricas, casinos o astilleros. En el balance consolidado, sin la reforma tributaria, estas empresas pagarÃan un impuesto total de $144.951.777.236. Con la reforma, $249.594.663.527. Esto implica que las compañÃas tendrán que salir a buscar financiamiento. Además, disminuye su utilidad y el retorno sobre el capital (ROE, por sus palabras en inglés) desciende de 9,3% a 7,5%.
El nuevo financiamiento que requerirÃan las empresas de la muestra es de alrededor de US$ 2.500 millones, precisa Carlos Ruiz de Gamboa, director del centro académico. Para valorizar las compañÃas, el estudio dimensionó primero el impacto de la reforma en los flujos de caja y, posteriormente, en el costo de capital, dado que las compañÃas requerirán endeudarse.
El análisis tomó en consideración el alza del impuesto corporativo de 20% a 25%; la obligación de retener un 10% adicional de las utilidades; el cambio de base de tributación desde utilidades retenidas a devengadas; la eliminación del Fondo de Utilidades Tributable (FUT) y la rebaja de la tasa marginal máxima de impuesto a la renta de las personas. Dejaron fuera el aumento del impuesto sobre timbres y estampillas de 0,4% a 0,8% por la dificultad de medir los plazos de la deuda.
El resultado que arroja el estudio es que el flujo de caja disminuye entre 7,6% y 11,9%. Ese dato es relevante, explica Ruiz de Gamboa, ya que para valorizar la empresa hay que proyectar los flujos futuros.
El otro factor para valorizar la empresa es la tasa de costo de capital (Weighted Average Cost of Capital, WACC) y el resultado que arroja el estudio es un mayor costo de fondos de 85 puntos base en promedio.
Este cálculo toma en consideración el efecto de una baja en el costo de fondos por el subsidio tributario de tener deuda; esto es, señala el académico, porque antes de pagar impuestos, se rebaja de la utilidad el gasto por intereses. No obstante, a nivel del accionista o inversionista individual, el beneficio fiscal de la deuda desaparece y la eliminación del FUT hace que suba el costo de capital a nivel de impuestos personales, lo que en parte es compensado con la rebaja en la tasa marginal máxima.
Uniendo ambos efectos -el menor flujo de caja y el mayor costo de capital-, el monto de la pérdida patrimonial de los actuales dueños de las empresas es en promedio de 16,2%.
Para Héctor Osorio, profesor de finanzas de la universidad, este resultado abre una serie de interrogantes respecto de temas como la capitalización bursátil y cómo se verá afectada la clasificación de riesgo de las empresas. Y la pérdida del patrimonio corporativo también se extiende a los aportantes al sistema previsional, ya que hay una transferencia de riqueza desde los proseedores de patrimonios previsionales hacia el Estado.
Además, en términos del reparto de dividendos, se pregunta qué estÃmulos van a tener las compañÃas para dejar recursos al interior de las organizaciones, cuando los accio- nistas se enfrentarán a requerimientos de caja más fuertes.
Osorio también llama la atención sobre el efecto negativo de la reforma en la productividad, porque con el aumento en la tasa impositiva, los factores productivos (capital y trabajo) serán menos productivos. Y agrega que es inevitable que los mayores costos se traspasen a precios.
Ruiz de Gamboa cree que parte de la caÃda que ha tenido la bolsa desde el segundo trimestre de 2013 se debe al impacto de la reforma, porque ya se estaba pensando que venÃa un nuevo Gobierno con alza de impuestos.