(El Mercurio) Con miras a mejorar su productividad, las compañÃas mineras han racionalizado sus polÃticas de contratación y adquisiciones, y los proveedores de la industria han debido adaptarse a este nuevo escenario.
[Importaciones de bienes de capital cierran 2014 con caÃda de 20%]
Andrés Aguirre, presidente de la Asociación de Proveedores de la Industria Minera (Aprimin), asegura que la tónica en el rubro ha sido reducir costos y bajar las tarifas y el alcance de los contratos. “Los proveedores estamos respondiendo a esa tendencia tratando de ser más creativos, ofreciendo cosas que agreguen valor en el corto plazo”, señala.
Aguirre dice que los servicios de mantención y repuestos se mantienen en los niveles habituales, pero que la compra de equipos y bienes de capital en general han tenido un descenso importante.
Según cifras del Banco Central, entre diciembre de 2013 y ese mismo mes de 2014 las importaciones de maquinaria pesada para minerÃa disminuyeron un 52%.
Marcial Larenas, gerente general de SKC maquinarias, explica que para los importadores y distribuidores de equipos para faenas mineras el impacto de la baja en la demanda ha sido fuerte.
Señala que entre las causas de la menor actividad está el bajo nivel de desarrollo de proyectos nuevos y las polÃticas de reducción de costos de las compañÃas, que optan por mantener en funcionamiento la maquinaria de que ya disponen. El ejecutivo comenta que esto tiene un efecto colateral en la demanda de repuestos, desarrollándose una cruda competencia entre los representantes de las marcas y los proveedores de repuestos alternativos.
Larenas explica que los distribuidores apostaron a que el año 2014 fuera mejor que el anterior, y no fue asÃ.
Señala, por ejemplo, que la maquinaria para la gran minerÃa se importa en forma directa y por encargo, pero para la industria pequeña y mediana deben tener un stock disponible. “Esas máquinas traÃdas para tener stock se han salido a vender en condiciones competitivas bastante distintas de un año normal, porque los precios bajan cuando el cliente se da cuenta de que hay un exceso de stock “, indica el ejecutivo.
Agrega que se han abierto a variables de negocio que no son habituales, como -por ejemplo- dar a las compañÃas la alternativa de entregar equipos usados en parte de pago.
Desde la industria minera indican que las empresas se prepararon para mejorar la productividad desde antes de que cayera el precio del cobre en 2014.
En Antofagasta Minerals, por ejemplo, explican que en 2013 empezaron a implementar procesos de optimización, y en diciembre de 2014 firmaron un acuerdo de homologación con Aprimin en materia de seguridad y salud ocupacional, y respecto del ingreso de vehÃculos a las faenas.
A ese acuerdo se suman otros tratos similares que la asociación de proveedores firmó con Codelco y Anglo American.
En la compañÃa minera Collahuasi aseguran que la baja de costos no tiene que ver necesariamente con el precio del cobre, sino con entender la minerÃa como una industria cÃclica.
Señalan que se trata de una estrategia permanente. “La gestión eficiente se mantendrá, con la sustentabilidad de la compañÃa como objetivo fundamental”, agregan.