(EconomÃa y Negocios) El vicepresidente de la Reserva Federal (Fed), Stanley Fischer, afirmó esta semana que se le ha dado una importancia exagerada a la esperada alza de tasas de interés en EE.UU. Fischer dijo que el proceso de normalización será tan gradual que no deberÃa provocar un shock en el mercado. Pero los analistas no están de acuerdo y, al contrario, coinciden en que el golpe para los emergentes será inevitable.
“No creo que los bancos centrales de los paÃses emergentes puedan prepararse para lo que viene”, sentencia Simon Quijano-Evans, analista jefe de mercados emergentes para Commerzbank desde Londres.
Episodios pasados de ajuste monetario en EE.UU. muestran una clara reacción en cadena. Hay varias fuentes de transmisión, pero la principal es vÃa el tipo de cambio.
Un estudio de JPMorgan Asset Management concluye que no es la polÃtica monetaria de la Fed en sà misma lo que golpea a los mercados emergentes, sino el fortalecimiento del dólar. Cada vez que el dólar vive un perÃodo sostenido de apreciación, los emergentes tienen bajos rendimientos.
Luisa Palacios, managing director para América Latina de Medley Global Advisors, agrega que la otra vÃa de contagio son los commodities . Una apreciación del dólar los golpea, afectando su precio y poniendo en problemas a los paÃses exportadores.
A esto se suma la búsqueda de rentabilidades de parte de los inversionistas. Las expectativas apuntan a que una vez la Fed comience a subir la tasa de interés, los fondos se dirijan nuevamente a ese mercado. Después de todo, un alza de tasa estarÃa precedida por un fortalecimiento de la economÃa y por lo tanto de mejores perspectivas de inversión.
El consenso del mercado apunta a que no se deberÃa repetir un episodio traumático como el de junio 2013, cuando el entonces presidente de la Fed, Ben Bernanke, sugirió por primera vez el retiro de estÃmulos monetarios, provocando la salida de US$ 32.500 millones desde los emergentes en pocas semanas.
Según estimaciones del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), el efecto de la Fed ya se está sintiendo en estos mercados nuevamente y se prevé que los flujos de capitales a los emergentes caigan este año a US$ 981 mil millones, su menor nivel desde 2009 y 6,4% menos que 2014.
En BBVA Research han estimado que, una vez que la Fed inicie el alza de tasas, la salida de capitales podrÃa alcanzar entre el 2% y el 6% del PIB de los mercados emergentes, en conjunto, dependiendo del ritmo de normalización. Alicia GarcÃa-Herrero, economista jefe para Mercados Emergentes, explica que hay diferencias. Mientras el impacto en Europa Emergente será contenido por el QE del BCE, y Asiase beneficiarÃa del aumento del consumo estadounidense y de la polÃtica monetaria expansiva en China y Japón, América Latina será la más afectada.
Un análisis del banco español prevé una salida de capitales equivalente al 1,5%-2% del PIB regional, si el alza de la Fed implica un subida de tasa a 2% hacia fines de 2016. En el caso de un ritmo más acelerado, la salida de capitales llegarÃa a 3% del PIB.
El ajuste monetario sorprende a América Latina en medio de la desaceleración causada por fin del superciclo de las materias primas. El menor precio del petróleo, cobre, soya, hierro y otras materias primas limitarÃa la capacidad de la región para adoptar medidas de estÃmulo fiscal. Al mismo tiempo, la apreciación del dólar, consecuencia directa del alza de tasas, generará una mayor presión inflacionaria, que limitará la capacidad de los bancos centrales para apoyar la economÃa con una polÃtica monetaria expansiva.