La innovación aplicada a la nutrición acuícola, los ingredientes y las dietas para peces se posiciona como un factor clave para mejorar la eficiencia productiva, la sostenibilidad y la calidad final del salmón. Así se destacó durante un panel del Congreso AquaSur 2026, que reunió a representantes del ámbito científico, institucional y productivo para analizar cómo las nuevas soluciones tecnológicas están transformando la industria.
La conversación se centró en la articulación entre conocimiento científico, regulación e industria, con el objetivo de acelerar la adopción de tecnologías que permitan enfrentar desafíos sanitarios, productivos y ambientales en la salmonicultura.
Nutrición enfocada en crecimiento, eficiencia y calidad del filete
El especialista en Nutrición de BioMar Chile, Mauricio Bravo, señaló que la innovación es un eje central en la estrategia de la compañía, especialmente en el desarrollo de dietas que optimicen el rendimiento de los peces sin comprometer la calidad del producto final.
“La innovación es el núcleo de la compañía y la impulsamos a través de una sostenibilidad enfocada en el rendimiento de la nutrición. Buscamos formular dietas con ingredientes que permitan mantener el potencial de crecimiento de los peces, lograr menores conversiones y asegurar que ese desempeño se refleje en la calidad final del producto”, explicó.
Bravo agregó que el enfoque también considera los atributos del filete desde una perspectiva integral.
“Nos preocupamos tanto de las características organolépticas —como color, textura y sabor— como del aporte nutricional del filete para el consumo humano, porque finalmente estamos alimentando peces que alimentan personas”, indicó.
En ese contexto, destacó que una de las innovaciones recientes se relaciona con ajustes en los niveles energéticos de las dietas, orientados a optimizar la calidad del filete sin afectar el crecimiento ni la conversión alimenticia.
“Hoy estamos desarrollando una nueva línea de dietas enfocadas en reducir la melanosis, disminuir los niveles de grasa en el músculo y mejorar la expresión de color y textura del filete”, afirmó.
Innovación y sostenibilidad en ingredientes para alimento de peces
Por su parte, el gerente de ventas Sudamérica de Corbion, Claudio Larraín, destacó que la innovación en acuicultura requiere una estrecha colaboración entre todos los actores del sector.
“Cualquier compañía que quiera generar un impacto positivo debe estar fuertemente vinculada con los distintos stakeholders de la industria. Esa interacción nos permite entender las necesidades y desafíos del sector para desarrollar soluciones efectivas”, señaló.
El ejecutivo destacó particularmente el desarrollo de Omega-3 producido mediante fermentación de microalgas, una tecnología que contribuye a la sostenibilidad del sector frente a las limitaciones de las pesquerías tradicionales.
“Hoy existen procesos que permiten generar productos con impacto positivo en la sustentabilidad de la industria. Las prioridades se establecen en conjunto con clientes y consumidores, especialmente cuando existen desafíos en el suministro de ingredientes para dietas acuícolas”, explicó.
Trabajo colaborativo para enfrentar desafíos sanitarios
En el panel también participó el gerente técnico de Salmones Antártica (Grupo Nissui), Paulo Palacios, quien enfatizó que el desarrollo de soluciones nutricionales debe considerar los desafíos sanitarios que enfrenta la salmonicultura en Chile.
Según explicó, problemas como catarata ocular, melanosis y enfermedades como la rickettsiosis o el PRV (Piscine orthoreovirus) continúan afectando la producción, lo que exige avanzar en soluciones integrales.
“Las respuestas no provienen de una sola herramienta. No existe una ‘bala de plata’ para problemas complejos como la rickettsiosis, que llevamos décadas enfrentando. Por eso es fundamental trabajar de forma conjunta entre plantas de alimento, centros de investigación y universidades”, sostuvo.
Palacios añadió que la validación científica de nuevos productos e ingredientes es clave para avanzar hacia una producción más eficiente y sostenible, incluyendo la reducción del uso de antimicrobianos.
“Como veterinario, creo que el uso responsable de fármacos forma parte del bienestar animal. No hay que satanizarlo, pero sí moderarlo. Para avanzar en ese objetivo es esencial el trabajo conjunto entre industria, academia y sector público”, concluyó.
Fotografías: Archivo BioMar Norway, y B2B Media Group.