(Estrategia) Ante un precio del cobre que apenas supera los US$3 la libra y los altos costos de producción existentes, la pequeña y mediana minerÃa nacional está adoptando diferentes resguardos para enfrentar este escenario: internalización de contratos y aumento en la productividad, son algunos de las medidas que están tomando las compañÃas, pues además miran con atención la desaceleración de China, nuestro principal demandante del metal rojo.
Un factor clave que ha incidido en el aumento de costos de producción –según afirman empresarios y gremios- fue el alto precio que exhibió el cobre en ejercicios recientes (cuando superó los US$4 la libra), lo que generó grandes presiones salariales, y por ello las empresas han debido seguir trabajando con altos sueldos no acordes a la actual cotización del mineral. Además, las mineras han sufrido con las disminución de las leyes del metal, lo que ha significado que producen el mismo volumen, pero a mayores profundidades y distancias.
El presidente de la Asociación Minera de la Región de O’Higgins, José Parra, comentó que su gremio está conformado por 70 pequeños productores, quienes están seriamente perjudicados por la actual situación, pues “han visto significativamente mermados sus ingresosâ€.
Por su parte, el gerente general de Minera Valle Central, Raúl Poblete, de la comuna de RequÃnoa, VI Región, comentó las medidas establecidas por su empresa. “Esencialmente lo que estamos haciendo, desde hace unos dos años, es tomar prácticamente todos los Ãtems de costos y analizar su estructura para ver en qué forma se puede optimizarâ€, indicó.
Eficiencia de la energÃa en los procesos de molienda, internalización de los servicios de mano obra, puesto que, según enfatizó, eran “excesivosâ€. Argumentó que “se perdieron las ventajas de tener contratistas externos, porque contaban con los mismos beneficios que los contratados por la empresaâ€.
Similar postura manifestaron en la CompañÃa Minera San Gerónimo, de Coquimbo, puesto que el gerente general, Patricio Rendic, graficó que desde el año pasado que vienen ajustándose “el cinturónâ€. Puntualizó que “aunque seamos una compañÃa considerada mediana, respecto a sueldos debimos ponernos a tono con las grandes mineras para retener a la mano de obra. Sobretodo en la época del boomâ€.
En esa perspectiva, el ejecutivo precisó que “cuando sube el precio del cobre también lo hacen el resto de los insumos, tales como el acero y otros, aunque no de manera simultánea. Cuando se está en alza, todos los actores del mercados quieren maximizar su producción, por lo que, generalmente, aumentan los costosâ€.
En tanto, el gerente general de la CompañÃa Explotadora de Minas San Andrés Limitada (de Copiapó), Mauricio Meyer, coincidió el “alto costo de mano de obra, dado que se nos hace difÃcil competir con las remuneraciones que se pagan en gran minerÃa. Especialmente en nuestro caso, que hacemos minerÃa subterránea y cada vez estamos con nuestras minas con mayor profundidad y menor ley, generando un aumento de flete por la mayor distancia que debemos recorrerâ€.
Precisó que “hemos llegado a muy buenos acuerdos con nuestros contratistas, pues han entendido que nos encontramos en una situación muy difÃcil y han entendido que cuando hay vacas gordas todos ganamos y cuando hay vacas flacas, todos debemos apretarnosâ€.
En esa lÃnea, el presidente de la Asociación Minera de Taltal, de la Región de Antofagasta, Iván Pavletic, explicó que el actual escenario que viven los 70 productores que conforman dicha institución, tras descenso del precio del metal rojo, es que han debido continuar trabajando con las costos que dejó la bonanza del mineral. “Quedamos con los costos muy altos, debido a que estuvo excesivamente alto el precio del cobre. Es lógico que todo el mundo pidió aumento de sueldo o hubo más fletes, y todo subió, y luego bajó el precio del cobre, quedamos con todos los costos altosâ€, expuso.