Avances en robótica submarina impulsan eficiencia y seguridad en centros de cultivo

El uso de vehículos operados remotamente (ROV) y sistemas autónomos comienza a consolidarse como una herramienta estratégica para la salmonicultura chilena.

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En un contexto de mayores exigencias regulatorias, condiciones operativas complejas y creciente presión por eficiencia, la robótica submarina comienza a posicionarse como un aliado clave para la industria salmonicultora en Chile.

El uso de vehículos operados remotamente (ROV) y tecnologías autónomas ha permitido optimizar tareas críticas como la inspección de redes, fondeos y estructuras sumergidas, reduciendo la exposición de los buzos y mejorando la continuidad operacional en centros de cultivo ubicados en zonas expuestas del sur austral.

Desde AquaChile destacan que la robótica submarina ofrece importantes oportunidades para mejorar la eficiencia productiva, el monitoreo ambiental y la gestión sanitaria en la salmonicultura.

“La oportunidad es enorme, ya que la robótica submarina permite avanzar hacia una acuicultura más automatizada, estandarizada y basada en evidencia. Hoy muchas decisiones dependen de observaciones puntuales; con robótica es posible capturar más y mejor información de forma consistente y compararla en el tiempo”, señalan desde la compañía.

Según explican, estas tecnologías permiten aumentar las horas efectivas de trabajo y operar con menor complejidad logística que una cuadrilla completa, facilitando tareas de inspección y monitoreo. Además, el potencial futuro de la robótica incluye la integración de múltiples capacidades tecnológicas, como:

  • registro visual submarino
  • sensores ambientales
  • verificación estructural de fondeos y redes
  • detección temprana de fallas

Incluso, la evolución de estas herramientas podría permitir el desarrollo de sistemas capaces de ejecutar acciones correctivas automatizadas en tareas específicas. “En un escenario de mayores exigencias regulatorias, la trazabilidad y estandarización de datos se vuelven activos clave para la industria”, agregan desde AquaChile.

Reducción de riesgos laborales

Uno de los principales beneficios de estas tecnologías es su aporte a la seguridad laboral en la salmonicultura. La robótica submarina permite reducir la exposición de trabajadores a tareas críticas bajo el agua, especialmente en labores de inspección de:

  • fondeos
  • redes de cultivo
  • estructuras sumergidas

“En la medida en que ciertas inspecciones y verificaciones puedan realizarse mediante robótica operada desde superficie, se mejora el control de las operaciones y se reduce la necesidad de inmersiones frecuentes en faenas complejas”, explican desde AquaChile.

Desafíos 

El gerente de Farming de Ventisqueros, Rodrigo Niklitschek, señala que la robótica submarina ha tenido avances importantes en los últimos años. “Hoy existe un uso relativamente extendido de ROV básicos en la industria salmonicultora, pero aún persisten desafíos para lograr una adopción masiva de tecnologías más avanzadas”, explica.

Según el ejecutivo, una de las principales barreras está en la disponibilidad de equipos de mayor capacidad a precios competitivos. “La principal brecha está en contar con ROV capaces de operar a mayor profundidad y con más herramientas e instrumentación. Actualmente, la diferencia de costo entre un equipo básico y uno avanzado puede ser hasta veinte veces superior, lo que limita su implementación generalizada”, comenta.

Empresas regionales 

Desde el ecosistema regional también se observa un crecimiento del uso de estas tecnologías. Según el presidente de AgrupAysén, Jhonatan Macdowell, el gremio reúne actualmente alrededor de 32 empresas socias, de las cuales cerca de cinco se especializan en robótica submarina.

Los servicios que ofrecen estas compañías incluyen inspección de redes y líneas de fondeo, monitoreo del fondo marino y revisión de mortalidad en centros de cultivo, tareas clave para la operación de la salmonicultura.

“En la robótica, el primer valor fundamental es que reduce los costos y protege el medio ambiente”, afirma Macdowell. Además, destaca que hoy existen ROV con inteligencia artificial que permiten monitorear en tiempo real el comportamiento de los peces y detectar enfermedades en las jaulas, fortaleciendo la eficiencia operativa y disminuyendo riesgos para los buzos.

Capacidades y proyección 

En cuanto a las capacidades operativas, Macdowell explica que los proveedores regionales cuentan con ROV capaces de operar entre 150 y 300 metros de profundidad, equipados con pinzas mecánicas que permiten realizar distintas labores bajo el agua.

Estas herramientas facilitan tareas como reparación de redes loberas, inspecciones estructurales y trabajos de mantenimiento, reduciendo riesgos asociados al buceo tradicional.

“Yo creo que se compatibiliza la salmonicultura con la robótica submarina en un 100%”, sostiene el dirigente, destacando que en la Región de Aysén —donde se concentra una parte importante de la siembra de salmón en Chile— la incorporación de tecnología ha permitido enfrentar condiciones operativas complejas y responder con mayor rapidez ante emergencias.

Asimismo, señala que las empresas locales del sector también están observando oportunidades de expansión hacia otras zonas productivas del sur del país, como Puerto Natales.

El avance de la robótica submarina en la salmonicultura chilena permite mejorar el acceso a información crítica sobre el estado de los centros de cultivo. Estas tecnologías ofrecen visibilidad inmediata del estado de equipos y estructuras bajo el agua, permitiendo detectar situaciones como:

  • crecimiento inesperado de líneas
  • desalineación de anclas
  • daños en redes de cultivo

Además, contribuyen a disminuir significativamente las horas de buceo, reduciendo la exposición del personal y optimizando tareas de inspección, recuperación y búsqueda.

En este escenario, la combinación de robótica submarina, sensores e inteligencia artificial abre nuevas oportunidades para avanzar hacia una acuicultura más eficiente, segura y basada en datos, consolidándose como una tendencia tecnológica clave para el futuro de la industria salmonicultora en Chile.

Lea el artículo completo en Revista Aqua.

Fotografía: Aysén Rov.

 

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