(Pulso) Tal como ya lo hicieron Estados Unidos y la Unión Europea, el sector siderúrgico chileno ha levantado la voz de alerta para que se decreten medidas compensatorias contra las importaciones de acero chino, insumo cuya entrada al mercado local le ha asestado un golpe muy fuerte para el sector, que incluso ha visto amenazada su rentabilidad y, por ende, su subsistencia.
El antecedente está dado por lo que ya han hecho grandes potencias económicas mundiales como EEUU, que adoptó en enero de este año una medida histórica para hacer frente a la competencia “desleal†-asà concluyó la investigación que desarrolló la International Trade Commission, ITC-, imponiendo una sobretasa superior al 170% para los productos chinos con el fin de proteger a la industria local ante esta amenaza.
La investigación arrojó que China ha presentado precios artificialmente inferiores a los de los productos de origen estadounidense, lo que a su vez ha afectado a la industria nacional con significativas pérdidas de puestos de trabajo.
La medida fue replicada, poco después, por la autoridad de comercio de la Unión Europea. En ese caso, el arancel fue aumentado en 25%, lo que podrÃa crecer pues la investigación sigue en curso.
En América Latina el tema lo ha liderado la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), que elabora informes mensuales sobre el efecto que está teniendo la entrada a la región de acero chino. Según cifras de esa entidad, durante el primer trimestre de 2015, la región importó 6,1 millones de toneladas de acero laminado, 20% superior al nivel registrado en el mismo lapso del año anterior.
“Actualmente, las importaciones de laminados ya representan 34% del consumo de la región, lo que trae aparejado desincentivos a la industria local, crecientes fricciones comerciales y está poniendo en riesgo fuentes de trabajo calificadoâ€, señala el más reciente informe de Alacero.
Esta discusión está siendo seguida de cerca por las empresas chilenas. La mayor de ellas, CAP, incluso está preparando un estudio que dé sustento a una presentación que planea realizar la compañÃa, en los próximos meses, ante la Comisión Antidistorsiones.
Asà lo confirmó a PULSO Ernesto Escobar, gerente general de CAP Acero, quien sostuvo que la compañÃa hoy se ve imposibilitada de competir de manera justa.
“CAP Acero ha iniciado la evaluación legal y económica de los casos que están afectando su capacidad para competir, con el objeto de determinar aquellos que constituyen atropellos a las normas de la OMC que regulan el comercio justo. En caso de configurarse condiciones reñidas con estas normas y que estén causando daño o amenazan causar daño a sus operaciones, se procederá a reclamar la aplicación de las medidas correctivas que contempla la legislación vigente que regula la competencia deslealâ€, dijo el timonel del área acero de la firma nacional.
“En paralelo, se han iniciado contactos con las autoridades tanto regionales como del gobierno central para hacer presente la amenaza que estas distorsiones al comercio representan para la estabilidad de la actividad productiva nacional. A nivel regional hemos recibo un apoyo muy decidido, fundamentado en el reconocimiento de la relevancia que esta industria tiene para el desarrollo económico de la zona. A nivel del gobierno central hemos tenido buena acogida, existiendo interés por conocer con mayor detalle la situación que enfrenta este sector de la actividad productivaâ€, añadió Escobar.
La tesis de la compañÃa es que en condiciones normales de mercado, CAP Acero es una empresa rentable y sustentable, pero que hoy existen condiciones de mercado que impiden que eso sea asÃ.
A la presentación que evalúa hacer CAP, se suma la fuerte campaña publicitaria que inició Gerdau para resaltar la calidad de los productos elaborados en Chile, el cumplimiento estricto de las normas antisÃsmicas y las certificaciones de seguridad de las barras de origen nacional.
¿Quién fiscaliza?
Una fuente del sector acerero nacional plantea que hoy son muchos los organismos encargados de cumplir con los controles de calidad del acero importado, como Aduana y el Instituto de Normalización, pero que en la práctica no hay ningún tipo de control. Eso, advierte la fuente, serÃa muy peligroso considerando que Chile es un paÃs altamente sÃsmico y que la calidad del acero es clave para que en caso de un evento los edificios se mantengan en pie.
En el caso de CAP, la empresa decidió paralizar su unidad de aceros planos, lo que hizo caer fuertemente la producción en los últimos años, pasando de 1,2 millón de toneladas de acero lÃquido en 2011 a 697 mil toneladas en 2014. A esto se suma que la compañÃa se concentró en productos para la minerÃa, que el año pasado representó el 48% de las ventas totales de acero del conglomerado nacional.
Sin embargo, en CAP reconocen que durante un perÃodo, los buenos resultados del negocio minero han subsidiado a la actividad siderúrgica, algo que no tiene sentido económico según apunta Ernesto Escobar.
“Sin lugar a dudas que hubo un perÃodo en que los buenos resultados de la minera pudieron ayudar a sustentar las dificultades del área siderúrgica. Pero esa situación no tiene una racionalidad económica frente al dueño. Entones lo que uno debiera esperar es que negocios que son distintos en su génesis, uno es industrial y el otro es minero, tengan su sustento por sà sólo y que no se apoye el uno en el otro. Y yo dirÃa que ese análisis fue el que levó en gran medida a CAP al cierre de su lÃnea de aceros planos y decirle al área siderúrgica mire, usted tiene que intentar hacer sustentable el negocio siderúrgico concentrándose solamente en acero. Y en eso hemos estado desde 2013â€, añadió Escobar.
En paralelo, Asimet trabaja en un estudio sobre la calidad del acero chino, el que también está en curso.
Ernesto Escobar: “Si a esto se suma el costo de la energÃa se genera una tormenta perfecta”
El consumo aparente del mercado doméstico nacional muestra caÃdas en 2013 (-9,4%) y 2014 (-4,2%), tendencia que se ha estabilizado en el primer trimestre de 2015. El consumo máximo histórico de productos siderúrgicos fue registrado en 2012, con 3 millones de toneladas. Actualmente está a un ritmo en torno a los 2,6 millones de toneladas. A las tasas actuales de crecimiento de la economÃa, el consumo de productos de acero se estanca. El sector más afectado actualmente es el de la construcción, en particular como resultado de la disminución de la inversión privada y la del sector público, especialmente en infraestructura. El consumo de barras para hormigón ha retrocedido a los valores registrados el año 2008, previo a la crisis financiera.
¿Qué pasa en el mundo?
La producción mundial de acero durante el año 2014 alcanzó 1.662 millones de toneladas, representando la producción china aproximadamente el 50% (823 millones) de ese total. Como resultado del exceso de capacidad instalada que afecta a la industria siderúrgica mundial y, en particular la china, a lo que se suma la caÃda en el nivel de consumo interno del gigante asiático, resultado de su menor tasa de crecimiento económico, los productores siderúrgicos chinos se han volcado a exportar masivamente sus excedentes. Las exportaciones de productos siderúrgicos chinos, que alcanzan hoy un ritmo de 100 millones de toneladas anuales, están inundando los mercados con productos que, en la mayorÃa de los casos, gozan de generosos subsidios de parte de su gobierno (…). Esta agresiva estrategia de los productores chinos, la mayorÃa de propiedad estatal, ha estado siendo contenida por un creciente número de paÃses por la vÃa de la fijación de derechos compensatorios y tasas anti dumping.
¿Cuáles serÃan las consecuencias de que se mantenga el escenario?
El proceso de desindustrialización que ha sufrido la economÃa de la región latinoamericana, motivada principalmente por la competencia a precios distorsionados que erosiona la competitividad de las industrias domésticas. Chile no ha sido la excepción mostrando una significativa pérdida de valor de su industria como aporte al PIB nacional. De no existir la voluntad y decisión por parte de las autoridades responsables para corregir las distorsiones al comercio que se denuncien, se pueden generar las condiciones que aceleren el proceso de desindustrialización del paÃs, con un grave deterioro de su capacidad de crear valor económico y generar empleos de calidad. Con la detención de las operaciones de la lÃnea de productos planos en Huachipato en 2013 quedó demostrado que estas amenazas son reales, con consecuencias que se traducen en la inmediata pérdida de empleos calificados y una disminución significativa del aporte económico a la actividad regional y nacional. Si a lo anterior se suma otro factor negativo, que afecta gravemente a toda la industria manufacturera nacional, y que dice relación con los altos costos de la energÃa eléctrica que deben absorber las empresas se genera la tormenta perfecta. El Estado ha fallado, hasta ahora, en crear las condiciones para que exista una oferta segura y competitiva de energÃa eléctrica para que la industria se desarrolle y pueda cumplir su rol. Las tarifas actuales exceden con largueza a las que rigen para las empresas en los paÃses que compiten con nosotros, generando una desventaja estructural que no puede esperar en ser corregida.
¿Cuáles son las perspectivas para CAP en este escenario?
CAP Acero ha implementado un riguroso programa de reestructuración de su proceso productivo con foco en la eficiencia, productividad y reducción de los costos de transformación, logrando revertir en alguna medida los negativos resultados acumulados hasta 2013. ConfÃo en la capacidad de toda la organización para continuar avanzando en procura de alcanzar la plena sustentabilidad a la operación siderúrgica. Sin embargo, la competencia de las importaciones que no cumplen con las leyes del comercio leal y el alto costo de la energÃa son amenazas reales que dificultan el logro del objetivo final.