(La Tercera) Ambiciosa es la meta que se ha impuesto Doña Inés de Collahuasi, la minera controlada por Anglo American (44%), Glencore (44%) y por el consorcio japonés liderado por Mitsui, Japan Collahuasi Resources (12%). La compañÃa quiere terminar este año rozando las 500 mil toneladas de cobre y ubicarse en el primer cuartil de costos, es decir, el podio en que está el 25% de las empresas con los menores costos del mundo.
A la fecha, la firma -la segunda operación minera privada de cobre más grande del paÃs, seguida de Escondida, y la tercera a nivel mundial, según el International Copper Stuy Group- registra un aumento de 21,3% en su producción, desempeño que suma 333.000 toneladas de metal rojo entre enero y agosto de 2016, según el último BoletÃn Electrónico de Cochilco. El año pasado produjo 455 mil toneladas de cobre.
También muestra buenos datos en materia de costos. En la actualidad, la mina -que se ubica en la Región de Tarapacá- está operando con un costo C1 (costo caja o cash cost) de US$ 1,15 la libra. Este es hoy el nivel más bajo de la industria, si se compara con los US$ 1,26 de Antofagasta Minerals y los US$ 1,27 la libra que logró Codelco en los primeros seis meses de este año.
El nuevo escenario en Collahuasi fue abordado por el presidente ejecutivo de la compañÃa, Jorge Gómez, en una reciente presentación a ejecutivos y expertos del sector. AhÃ, destacó el avance experimentado por la empresas desde la crisis que enfrentó en 2012, que obligó a los principales accionistas a intervenir la operación.
La actuación de los accionistas se debió, principalmente, a la fuerte caÃda que sufrió la producción de la compañÃa, que en 2012 alcanzó a sólo 282 mil toneladas de cobre. Esto implicó un descenso de 37,8% respecto del desempeño de 2011, y de 47,4% frente al peak que habÃan anotado en 2009.
Hoy, dijo Gómez en su exposición, “la faena ya logró estabilizar sus operaciones en un 95%â€, agregando que también han avanzado en crear una identidad al interior de la firma. Recordó que cuando asumió en el cargo, en 2013, habÃa escaso apego por parte de los trabajadores, hecho reflejado en una tasa de ausentismo laboral de 9% y en un nivel de rotación de 19% en la época.
“En ese tiempo la gente se podÃa dar el gusto de cambiarse de pega, hoy el trabajo es escasoâ€, dice una fuente cercana a la compañÃa.
Los buenos resultados también se reflejan en sus estados financieros. En el primer semestre de este año, Collahuasi logró una utilidad después de impuestos de US$ 172 millones, un 21% mayor que la obtenida en idéntico perÃodo de 2015. También anotó un salto relevante en su resultado operacional, el que alcanzó US$ 259 millones en la primera mitad de este año, un 37,7% más alto que en los primeros seis meses del año pasado.
El gran desafÃo de Collahuasi, sin embargo, hoy es lograr un costo C1 bajo US$ 1 la libra. Una meta ambiciosa, considerando que en 2012 la minera exhibÃa un costo de caja de US$ 2,08 la libra. A fines de 2014, la compañÃa empezó un ajuste con fuerza, que le permitió ese año establecer el C1 en US$ 1,42 la libra.
Con todo, los mayores ajustes de costos ya se han concretado en la minera, hecho que quedó en evidencia a mediados de 2015, cuando recortó su dotación y la concentró en el área de proyectos. Ahora, el enfoque de la administración, asegura una alta fuente de la compañÃa, es seguir optimizando las instalaciones, pues la finalidad es que haya continuidad operacional.
Y en eso también están mostrando buenas cifras. Gómez acotó que la minera mejoró sus indicadores de productividad, pasando en 2012 de 42 toneladas de cobre tratadas por trabajador por tiempo completo (FTE, Full Time Equivalent, en sus siglas en inglés), a 96 toneladas de cobre a mediados de este año.
Pese a los buenos resultados expuestos en su presentación, Gómez no se refirió a nuevas inversiones.
En su discurso frente a ejecutivos de la industria, fue tajante en aclarar que el plan de expansión de la compañÃa, que supera US$ 6.000 millones y con el cual esperan alcanzar un millón de toneladas de cobre, fue “un salvavidas de plomo†para la operación.
“La fase 3 de Collahuasi enloqueció a la organización y se perdió el horizonteâ€, añade un ejecutivo cercano a uno de los controladores de la mina. Precisa que la estrategia actual es desarrollar proyectos menores, enfocados a terminar con los llamados cuellos de botella, más que embarcarse en una millonaria expansión. “Hoy, lo que se busca es realizar una inversión para que comience a dar frutos en dos a cuatro años. Ya no se invertirán cifras millonarias para esperar 10 años para ver una rentabilidadâ€, enfatiza el mismo ejecutivo.
Entre los socios, sin embargo, reconocen y valoran el buen momento por el que pasa la compañÃa. Para Anglo American es una pieza fundamental en su futuro crecimiento y asà lo reconoció la firma cuando cambió su estrategia, a mediados del año pasado, y estableció que Los Bronces y Collahuasi eran sus dos faenas en cobre más relevantes.
“Sin duda que Los Bronces y Collahuasi son activos prioritarios y estratégicos por sus grandes depósitos, bajo costo y larga vida, con un importante potencial futuro. Ambos seguirán formando parte de nuestra cartera y trabajaremos en maximizar su desarrolloâ€, dijo a La Tercera el año pasado el presidente ejecutivo de negocios de cobre de Anglo American, Hennie Faul.
Eso ocurrirá más adelante, pues las firmas controladoras reiteran que “hoy no es el momento para realizar grandes inversionesâ€.