(Diario Financiero) Más tiempo del estimado está tomando el trabajo de la comisión sobre fundiciones establecida por la Presidenta Bachelet y que estimaba a fines de marzo entregar un informe con conclusiones a la mandataria.
Este retraso, según comentan fuentes informadas del proceso, se da porque no existe consenso sobre si aplazar la exigencia de captura del 95% de las emisiones de estas instalaciones en 2018 -como piden muchas voces de la industria- con el compromiso de aumentar los niveles de captura con tecnologÃa que, también, permita aumentar la productividad y niveles de recuperación de las fundiciones.
En la otra vereda, los personeros ligados al mundo ambiental, alegan que las exigencias sobre captura viene de 2012 y que las instalaciones estatales no han hecho hasta ahora las inversiones necesarias para adecuarse a la norma.
Es por eso que si bien indican que la comisión ha trabajado a consciencia, existe todavÃa mucho análisis de la situación, pero pocas propuestas concretas para presentarle a la Presidenta.
El grupo que preside la ministra de MinerÃa, Aurora Williams, está constituida por cuatro grupos especializados en distintas temáticas: desarrollo tecnológico, dirigido por Carlos Ladrix; sustentabilidad, encargada a Ãlvaro GarcÃa; impacto paÃs (inversiones), liderada por Sergio Hernández; y mercados, dirigido por Gustavo Lagos.
Sobre esta instancia, Williams comentó en Expomin que “el objetivo fue desarrollar un análisis exhaustivo de las Fures (fundición y refinerÃa), considerando el mercado, las condiciones tecnológicas, de sustentabilidad e impacto ambiental y generando y evaluando escenarios futurosâ€.
“Nos enfrentamos al hecho de que si bien Chile domina la producción mundial de cobre, la infraestructura de sus fundiciones y refinerÃas no está a la altura de ese liderazgoâ€, comentó la secretaria de Estado.
Otras diferencias
Pero las distintas opiniones sobre la entrada en vigencia de la nueva normativa de captura de las fundiciones no son las únicas diferencias entre los comisionados.
Según conocedores de la interna, existirÃan también dos vertientes de análisis respecto al énfasis que tiene que poner Chile en esta tecnologÃa o no.
Algunos relevan el valor estratégico que tiene invertir en esta actividad, pues permitirÃa no depender de las instalaciones en China, considerando el aumento sostenido que tendrá la producción de concentrados de cobre en los próximos años. Por otro lado, señalan que el alto monto de las inversiones para aumentar la capacidad de fundición no mostrarÃa ser rentable.
Eso sÃ, dicen, existirÃa cierto consenso en que serÃa aconsejable enfocarse en mejorar la tecnologÃa de las instalaciones existentes y dirigirlas al tratamiento de los concentrados más complejos, que están expuestos a restricciones de transporte marÃtimo. Esto serÃa estratégico para empresas como Codelco o Enami.
En las reuniones, señalan, que se ha discutido la posición de Codelco y sus perspectivas, considerando el nivel de impurezas de algunos de sus concentrados que al momento de ser vendidos a las fundiciones en el extranjero reciben mayores castigos o descuentos en su precio.
De ahà que serÃa importante para Chile potenciar, al menos, sus actuales fundiciones, dotándolas de mayor tecnologÃa que las haga tener costos más competitivos.
El monstruo chino
Otro de los temas discutidos es el papel que jugará China en este mercado. El gigante asiático tiene el 30% de la capacidad de fundición y se espera que aumente hasta 45% al 2025. Chile, a su vez, posee aproximadamente el 10% de la capacidad mundial.
Por este peso chino, los cargos por tratamiento, que son los ingresos de las refinerÃas, podrÃan aumentar dado la captura del mercado de los asiáticos.
No obstante, otra corriente dentro de la comisión dice que el aumento de los cargos por tratamiento tienen un tope, ya que si siguen al alza, China abrirá la puerta para la aparición de competencia que cobre menos.