En el contexto del nuevo ciclo político que se inicia en el país, el Consejo del Salmón planteó la necesidad de avanzar en una agenda de colaboración público-privada orientada a fortalecer el crecimiento sostenible de la salmonicultura chilena y mejorar la eficiencia del marco regulatorio que rige al sector.
La presidenta ejecutiva del gremio, Loreto Seguel, abordó los principales desafíos que enfrenta la industria y las prioridades regulatorias que, a su juicio, resultan necesarias para retomar el potencial de crecimiento de la actividad, en un escenario marcado por el estancamiento productivo de los últimos años.
La dirigente gremial sostuvo que el nuevo escenario político abre una oportunidad para impulsar una agenda de trabajo que permita destrabar el desarrollo de la segunda industria exportadora del país, con fuerte impacto en el empleo, la inversión y el desarrollo económico de las regiones del sur de Chile.
“Chile tiene una oportunidad única para proyectar una salmonicultura moderna, sostenible y competitiva. Para eso es clave avanzar en reglas claras, certezas regulatorias y una visión de largo plazo que permita seguir hacer crecer esta actividad estratégica para las regiones del sur y de todo el país”, afirmó Seguel.
En ese contexto, la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón también destacó la relevancia que el nuevo Gobierno ha otorgado a la industria. Cabe recordar que el presidente José Antonio Kast señaló recientemente que Chile tiene la oportunidad y el desafío de transformarse en la principal potencia mundial en exportaciones de salmón.
Actualmente, el país se posiciona como el segundo productor mundial de salmón y esta actividad ocupa el segundo lugar en las exportaciones nacionales, solo detrás del cobre.
Agenda regulatoria y crecimiento productivo
Desde el Consejo del Salmón indicaron que han trabajado en una agenda de crecimiento basada en propuestas de alto impacto y rápida implementación. Entre ellas destaca avanzar en procesos de microrelocalización de centros de cultivo, con el objetivo de optimizar las condiciones productivas y ambientales de la actividad.
Asimismo, el gremio planteó la necesidad de perfeccionar aspectos regulatorios vinculados a la medición y definición de la producción, con el fin de mejorar la eficiencia del sistema y facilitar el desarrollo del sector.
“Muchas veces pequeños ajustes regulatorios pueden generar impactos concretos en crecimiento, productividad y sostenibilidad. Por eso hemos propuesto avanzar en medidas concretas que pueden implementarse en el corto plazo y que permitan destrabar parte del potencial de crecimiento del sector”, explicó Seguel.
Desafío internacional
Desde el gremio señalaron que uno de los principales desafíos será avanzar hacia una política de Estado para la salmonicultura, que permita combinar crecimiento productivo, sostenibilidad ambiental y certeza regulatoria, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y los conflictos globales.
Según explicó Seguel, el objetivo es consolidar el aporte de la industria al desarrollo del país y fortalecer el dinamismo económico de las regiones del sur, proyectando a Chile como un actor relevante en el mercado global.
“La salmonicultura tiene un enorme potencial de crecimiento y de generación de oportunidades para las regiones del sur. Con diálogo, reglas claras y una visión de largo plazo, Chile puede seguir consolidando el liderazgo que hoy tiene en esta industria a nivel mundial”, añadió.
La dirigente también destacó el trabajo que el Consejo del Salmón ha desarrollado junto a autoridades diplomáticas presentes en Chile y en distintos mercados internacionales, que representan a los principales destinos del salmón chileno, entre ellos Estados Unidos, Brasil, Japón y China.
“Seguiremos consolidando una red de colaboración que refuerce el posicionamiento de Chile en el mercado mundial del salmón y abra nuevas oportunidades para el desarrollo del sector en los próximos años”, concluyó.
Fotografía: Consejo del Salmón