Andes Copper es una minera canadiense que pretende desarrollar el proyecto de cobre y molibdeno Vizcachitas en plena cordillera, al inicio de la cuenca del rÃo Putaendo. Una idea que podrÃa traer empleo, pero que ve cada dÃa más difÃcil lograr su “licencia social”.
En la nota publicada por La Segunda se detalla que la comunidad de Putaendo está levantada en contra de la eventual operación minera por el impacto que podrÃa acarrear sobre el rÃo RocÃn o el estero de Chalaco, alimentadores de la cuenca. En el primer cauce, la empresa desea instalar una central de pasada de 28-30 MW para la cual inscribió los derechos hÃdricos. Y en el segundo, la comunidad teme que se instale el yacimiento a rajo abierto y un tranque de relaves.
En el vespertino se consigna además que los vecinos creen que en una comuna donde hoy rige un decreto de escasez hÃdrica, prevén que la minera capte la poca agua que hoy alimenta a la agricultura.
Además se resalta que Andes Copper ha intentado convencer a los lÃderes de la comunidad de que el proyecto es sustentable.
Sin embargo, el alcalde Guillermo Reyes, “existe un serio riesgo de que la minera, con sus derechos no consuntivos, seque el rÃo RocÃn, generando daños irreparables en las zonas agrÃcolas o de regadÃo de frutales”. Además, ve otros efectos no ponderados como “la presencia de relaves en la zona, que podrÃan contaminar las napas subterráneas” e incluso un eventual daño a los glaciares del sector Los Patos, que vincula incluso al patrimonio histórico.
Adicionalmente, en la misma zona, los opositores buscan acreditar la presencia de huemules, lo que podrÃa implicar una verdadera cortina sobre el área cordillerana.
“Nuestra comuna no tiene vocación minera y no permitiremos este proyecto en la zona. Es un tema resuelto: no queremos perder nuestra agua”, sostiene el alcalde, quien coordinó una nueva marcha masiva contra la minera, señala la nota publicada por La Segunda.
El potencial del depósito
Vizcachitas es un proyecto conocido por los geólogos desde hace muchos años, ubicado en un cinturón rico en metales, vecino a Los Pelambres por el norte, y Andina y Los Bronces por el sur.
Desde la década de los 80 que hay empresas circulando para explotarlo. Pero no ha pasado de la fase de prospección.
El año pasado, Andes Copper desarrolló un estudio conceptual, con el fin de definir la disponibilidad de cobre en la zona, donde estimó una producción anual de entre 50.000 y 180.000 toneladas de cobre fino anual, que al menos por 28 años podrÃa entregar ventas por unos US$600 millones al año.
Alto impacto
Conscientes de la oposición que enfrenta, la minera trata de resaltar los beneficios que un proyecto asà traerÃa para la economÃa de Putaendo. De partida, que generarÃa cerca de 1.500 puestos de trabajo.
“Comprendemos la preocupación de los ciudadanos por lo que ocurra en la zona. Sabemos que muchas veces se generan ciertas dudas en las personas ante proyectos de este tipo, principalmente por falta de información”, apunta Antony Amberg, CEO de Andes Copper.
Respecto al fondo de la disputa, la pelea por los recursos hÃdricos, Amberg explica que de ir adelante con el yacimiento, requerirÃan 330 litros por segundo de agua, en el caso de que la decisión sea llevar adelante el proyecto más pequeño, de unas 50 mil toneladas de cobre anuales. Hoy solo poseen derechos de agua por 250 litros por segundo de la cuenca vecina del Aconcagua. “No tenemos ni nunca hemos tratado de comprar derechos de aguas consuntivos en el rÃo Putaendo”, explicó el ejecutivo, quien aseguró que están evaluando opciones para minimizar el consumo hÃdrico.
Por lo pronto, Amberg asegura que el proyecto se encuentra en una fase preliminar y que sólo “si el proceso ambiental y social finalmente se aprueba, recién el 2020 podrÃamos tomar la decisión de construir. Pero yo creo que es más realista hablar de 2021 ó 2022”, augura.