(El Mercurio) La industria minera local se encuentra en una decidida carrera por disminuir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), lo que se vio reflejado en el compromiso firmado por las grandes compañÃas socias del Consejo Minero -que representan el 97% de la producción local-, en la que cada una estableció metas individuales.
De este documento, la gran mayorÃa de los compromisos estaba ligado a la generación de energÃa que es utilizada por la faenas. Es que según se reporta en el último informe publicado por la Comisión Chilena del Cobre, estas emisiones indirectas representan cerca del 62% del total de la industria.
Es por eso por lo que la energÃa jugará un rol clave en el sector, donde ya se comienza a ver en la entrada en funcionamiento de contratos de suministro de energÃa renovable, en un contexto en que las faenas necesitarán cada vez mayor uso del recurso ara conseguir el mineral, considerando que los yacimientos son más viejos.
Con todo, al 2019 (última cifra disponible), las emisiones totales del sector fueron un 20% menores a las registradas durante 2017, y un 4% más bajo que en 2018. Ello se atribuye, principalmente, a la caÃda en las emisiones indirectas de un 30%, respecto al 2017 y de un 8% comparadas al 2018. Lo anterior, a su vez, se explica por la reducción en el factor de emisión del nuevo Sistema Eléctrico Nacional, que tras la interconexión, accedió a una matriz de generación más diversificada con generación eléctrica hidráulica y de energÃas renovables no convencionales, entre otras, mientras que en el SING la generación era en gran parte térmica.
Según explica el vicepresidente ejecutivo de Cochilco, Marco Riveros, el porcentaje de potencial uso de energÃas renovables, respecto de la demanda total de electricidad de la minerÃa del cobre, hoy es del 10,5% principalmente de fuentes solares y eólicas. “Se estima que se cuadriplicará al 2023, ya que alrededor de un 50% de la demanda de electricidad total de la minerÃa del cobre provendrÃa directamente de energÃas renovables. En este contexto, se puede estimar que la industria minera del cobre ya tendrÃa un 50% menos de emisiones indirectas a partir del 2023â€.
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