Enami anunció que implementó su primer Programa de Liderazgo con enfoque de género, tomando como fundamento la PolÃtica de igualdad de género y conciliación de la vida labora, familiar y personal, que se aprobó en 2018 por el Directorio de la empresa.
Karem Rigollet, especialista de desarrollo organizacional, lideró la iniciativa que en su primera versión contempló talleres y encuentros con la finalidad de fortalecer habilidades socioemocionales y técnicas. De esta forma, se busca facilitar la creación de una red de mujeres lÃderes dentro de Enami. Esta sinergia entre trabajadoras es un elemento clave para la compañÃa, ya que permite guiar el camino hacia una inclusión progresiva de mujeres en cargos de liderazgo y en otros roles crÃticos, destacaron desde la estatal.
El objetivo es alcanzar un futuro en el que el género no represente un obstáculo para el éxito, afirmó Rigollet. “Hoy, me complace presentarles a la primera generación de Impulsa, compuesta por 24 mujeres excepcionales procedentes de diversas regiones. A medida que avanzaba el programa, tuvimos el privilegio de conocerlas y apreciar su talento,†comentó.

Melissa Carvajal, representante de la primera generación Impulsa 2023, compartió sus reflexiones durante la ceremonia al expresar: “Al ingresar a Enami, me convertà en la primera mujer operadora del equipo de Plantas. Esta experiencia me llevó a enfrentar los desafÃos de un entorno predominantemente masculino, una tarea que resultó ser difÃcil pero no insuperable”.
En tanto, Patricia Marchant, gerenta de Auditoria, Riesgos y Prevención del Delito, quien lleva 30 años trabajando en Enami, también participó de la ceremonia en donde recordó sus comienzos en la empresa y en el rubro de la minerÃa. “Era una época donde los productores no me dejaban entrar a las minas, porque creÃan que era mala suerte, donde se entendÃa fortaleza como el arte de aguantar y no expresar lo que realmente se siente, porque el llanto era miedo y la risa, superficialidad”, comentó.
Finalmente, la gerenta hizo un llamado a no olvidar la empatÃa y la consecuencia que el rol de lÃderes exige, entre discurso y acto. “Esto no solo te hará mejor lÃder, sino una mejor persona, porque el liderazgo se lleva a la casa, a las amistades, a las familias y a los hijos“, aseveró.