Estreno del G4: poco que aplaudir

Yasmina Zabib es asesora en RSE y reportes GRI.

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Comienza la era de la Guía G4 del Global Reporting Initiative (GRI) para la elaboración de Reportes de Sustentabilidad. En abril su directorio aprobó la nueva guía del marco más utilizado en el mundo para elaborar reportes. Sus características se conocerían el 22 de mayo, fecha en que el G4 sería presentado en Amsterdam.

El GRI ya es un sello casi imprescindible para las empresas interesadas en reportar su sustentabilidad. Según su presidente, “el 95% de las 250 mayores empresas del mundo publica un Reporte de Sustentabilidad. De ellos, cuatro de cada cinco emplean el GRI”. Los objetivos de la nueva guía apuntan a facilitar su uso para principiantes, a mejorar su calidad técnica y a ofrecer directrices que logren reportes materiales, entre otros.

Sin embargo, las señales que existen sobre G4 no son auspiciosas. Como comenté en la columna pasada, quienes trabajaron en las mesas de revisión de la guía anterior tuvieron la buena intención de construir una herramienta útil, pero levantaron una estructura que parece ser diseñada solo para empresas utópicas.

Este juicio es compartido por varios expertos. Elaine Cohen fue implacable al titular su columna: “El suicidio de los Reportes de Sustentabilidad”. Leon Kaye aportó otro: “¿Es posible que G4 sea demasiado limitante para el negocio?”. Ellos y otros han enfatizado que no será nada fácil plasmar en un reporte el desempeño de las compañías si son sometidas a lo que parece ser una camisa de once varas. Dado el crecimiento que GRI ha experimentado, el resultado del lanzamiento de G4 podría ser frustrante.

Los principales obstáculos que veo son el posible aumento de los indicadores y que la materialidad incluya el impacto de toda la cadena de valor. Incluso la eliminación de los niveles de clasificación puede convertirse en un retroceso, porque dificulta que la mayoría de las empresas accedan al estándar único requerido.

Durante la conferencia que acompañaría el lanzamiento del G4, que reuniría a 1.500 personas, estaban programadas ocho plenarias y 34 mesas de trabajo sobre avances regionales en elaboración de reportes, tendencias y los nuevos temas asociados con la guía. Además, se realizarían seis clases magistrales en temas específicos. Es de esperar que tras este diálogo predominen las voces que posibiliten una adaptación del G4 a las realidades de las empresas o al menos un periodo de marcha blanca para probar su aplicación. Si ya tuvimos un G3.1, ¿por qué no un G4.1?

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