(Pulso) Para insertarse competitivamente en el mundo global los paÃses requieren incorporar tecnologÃa moderna en su proceso productivo. Esa es una de las conclusiones a la que llegó el estudio “Perspectiva de la Innovación Tecnológica Latinoamericana†elaborado por Patricio Meller y JoaquÃn Gana de la Corporación de Estudios para Latinoamérica (Cieplan) que busca conocer por qué es tan baja la capacidad de innovación en nuestra región.
Según el paper, para que paÃs tenga un crecimiento sostenido debe poseer una capacidad tecnológica adecuada, es decir, “tiene que progresar velozmente al mismo compás que el promedio del resto del mundo para seguir en el mismo lugarâ€.
En ese sentido, el documento compara la región con las naciones asiáticas. Precisa que “la evidencia empÃrica revela que los paÃses asiáticos están pasando a la vanguardia económica y tecnológica mundial, mientras los paÃses latinoamericanos van quedando relativamente cada vez más rezagadosâ€.
¿Cómo cambiar este panorama? según el estudio, los paÃses latinoamericanos deberÃan contar con una capacidad tecnológica dinámica. Esto implicarÃa superar diversas etapas: transferencia tecnológica, adopción, adaptación y diseminación de la tecnologÃa moderna a nivel local, para alcanzar eventualmente la etapa de la innovación.
Meller y Gana, esbozan una respuesta para diferenciar el enfrentamiento ante la tecnologÃa de los dos sujetos comparados: “el empresario latinoamericano es un usuario pasivo de la tecnologÃa. No cree necesario incurrir en costos asociados al aprendizaje del know how tecnológico moderno; en un mundo global integrado, tiene menos costo y menor riesgo dedicarse a importar permanentemente†los dispositivos.
En cambio, agregan, el empresario asiático tiene la motivación por comprender la tecnologÃa para facilitar el proceso de adopción y adaptación; además, tiene el objetivo de largo plazo de producir mejoramientos e innovaciones. “El empresario asiático tiene como objetivo (de largo plazo) convertirse eventualmente en un exportador de tecnologÃaâ€, señalan.
Para impulsar este cambio de mentalidad precisan que las empresas latinoamericanas deberÃan invertir más en Investigación y Desarrollo (I&D).