Pasión, esfuerzo y sacrificio. Al menos estos tres conceptos tienen la particularidad de ser comunes para dos actividades totalmente distintas como son el fútbol y la minerÃa. Lo anterior podrÃa graficarse con lo ocurrido el pasado domingo 26 de abril, cuando a ocho minutos del término del partido el delantero del cuadro de Cobresal, MatÃas Donoso, decretaba mediante lanzamiento penal el 3 a 2 a favor de su equipo frente a Barnechea, que le significó por primera vez en su historia deportiva gritar campeón por todo Chile.
Nadie habrÃa imaginado que luego de 36 años de vida y en las desérticas tierras cercanas al campamento minero de la División Salvador de Codelco, un club distinto de los grandes se sumarÃa a los tradicionales para inscribir su nombre como nuevo monarca del balompié nacional.
En este especial de MinerÃa Chilena, dedicado a retratar la relación entre el fútbol y la industria extractiva, repasamos en una serie de tres reportajes el vÃnculo entre ambas actividades y cómo la minerÃa contribuyó al nacimiento, desarrollo y consolidación de diferentes clubes de fútbol chilenos: Cobresal en El Salvador, Cobreloa en Calama y O’Higgins en Rancagua.
Una historia de esfuerzo
Cuentan los archivos que la fundación oficial de Cobresal se remonta a 1979, tras la idea de un grupo de dirigentes y profesionales que trabajaba en el campamento minero del Salvador, de desarrollar actividades deportivas para llevar un poco de distracción a la zona y crear un equipo de fútbol que los representara a nivel nacional. Entre ellos estaba Julio Cifuentes, quien se desempeñaba entonces como jefe general de turno en el concentrador de la División.
Cifuentes –quien ocupó la gerencia general de la división Salvador entre 2000 y 2008, y también la presidencia de la Comisión Fútbol del Club– relata que en aquellos años el “presidente de Codelco era un general muy deportista, por lo que se organizaron unas olimpiadas a través de las divisiones. A nosotros nos tocó organizar el fútbol y ahà comenzó a germinar el temaâ€.
Recuerda que “no llegaba la televisión directa a El Salvador y Chile de 1978 era muy distinto al de hoy. Esa incomunicación nos llevó a tratar de hacer la vida más grata en el campamento y comenzamos la idea de formar Cobresalâ€.
Una vez fundado el club, uno de sus primeros entrenadores fue Manuel RodrÃguez Araneda, quien arribó a la institución en 1983 para dirigir durante gran parte de la década a figuras ilustres del naciente equipo, como el tridente ofensivo compuesto por Iván Zamorano, Rubén MartÃnez y Sergio Salgado. El estratega recuerda que en los inicios “tuvimos jugadores mineros como Juan Molina, Juan Osorio o Carlos Maluenda, al igual que el utilero, el masajista y los médicos que provenÃan de la División Salvadorâ€, comenta.
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