(Pulso) Cuesta arriba se vuelve el camino para el proyecto minero Dominga de Andes Iron. Al recurso de reclamación que ingresara el titular del proyecto al Comité de Ministros, en los próximos dÃas se sumarán, al menos, otros seis que solicitarán la confirmación de la resolución de la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo, que rechazó el permiso del proyecto cuya inversión supera los US$2.500 millones.
Tal es el interés que ha generado el proceso de reclamación que el Servicio de Evaluación Ambiental, órgano técnico y secretario del Comité de Ministros, resolvió extender hasta el próximo martes el plazo para que los interesados se hagan parte de la discusión en la máxima instancia administrativa.
El SEA acogió a tramitación el recurso de reclamación de la compañÃa. De igual forma, esta semana instruyó a la Dirección Regional del Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo, para que informe al tenor del recurso presentado, dentro del plazo de diez dÃas hábiles. Posteriormente, en los próximos dÃas los servicios públicos deberán emitir sus argumentos para validar su votación en la resolución que terminó por rechazar el permiso ambiental de Dominga. Sin embargo, durante ese lapso la arremetida de los opositores al proyecto minero comenzará a incrementarse, instando a confirmar la resolución regional.
A la fecha, en manos de la entidad nacional está la reclamación del dirigente Cristóbal DÃaz, quien representa al Movimiento Chao Pescao, y que se hiciera parte del proceso.
Para la agrupación, el titular de Dominga “no ha sido indicado por el titular y tampoco ha sido expresado en la RCA el acto administrativo por el cual el SHOA avaló la información de lÃnea de base que levantó respecto del área de influencia del Proyecto, en especÃfico respecto de la fauna marinaâ€.
Por otra parte, insistió en que la compañÃa no reveló “la trayectoria del equipo profesional que validó la información en terreno referida a las caracterÃsticas propias de la vida de los Pingüinos de Humboldt y cetáceos, a la fecha tan sólo han sido entregados informes bibliográficos, lo cual deja en evidencia una lÃnea de base incompletaâ€.
Y remató: “Nula ponderación en relación a la observación de que una incongruencia entre los resultados de la modelación y la información del informe técnico podrÃa destruir irreversiblemente el medio marinoâ€.
En los próximos dÃas también se hará parte del recurso de reclamación de Dominga el Movimiento por la Defensa del Medioambiente (Modema). Esto, en lÃnea con un conjunto de agrupaciones opositoras a la iniciativa minera.
Argumentos
Sin embargo, fuentes ligadas a la minera destacan el avance que ha tenido el reclamo. Valoran la rapidez con la que ha actuado el SEA al subir el recurso de reclamación en menos de 24 horas. Y luego la autoridad demoró sólo un dÃa en acogerlo a tramitación. De hecho, generalmente en procesos de este tipo tardan semanas.
Es que pese a que desde Andes Iron anticipan que la presión de los movimientos será fuerte, consideran que las reclamaciones de los opositores al proyecto no tienen sentido.
¿La razón? Sus observaciones fueron tomadas en cuenta en el proceso de evaluación, y prueba de ello es que el proyecto fue rechazado.
Por lo mismo, una intervención de los opositores en el Tribunal Ambiental de Santiago, si es que es revertida la resolución, está dentro de los escenarios probables de la minera.
Mientras no lleguen los informes del SEA al Comité de Ministros, los planes de la minera para dar vuelta la votación de la entidad regional siguen en pausa. Más aún si se consideran los plazos en que ha incurrido la autoridad para definir grandes proyectos de inversión. Ejemplo de ello fue el caso de HidroAysén, donde el Comité de Ministros tomó tres años en su resolución, que finalmente terminó desfavorable para el joint venture de Colbún y en ese entonces Endesa. En el papel, sin embargo, la entidad tiene un plazo de 60 dÃas para resolver la reclamación de la minera.
Más allá del caso puntual, cercanos a Andes Iron estimaron que la tramitación del proceso de reclamación podrÃa tomar entre seis a nueve meses. Al menos ya se cuantifican más de tres años desde que el 13 de septiembre 2013 ingresara el proyecto a tramitación ambiental.
Pero la posición de la minera es clara: los argumentos de la autoridad ambiental deben tener un carácter técnico. Más aún si finalmente el Gobierno opta por rechazar la iniciativa.
En su reclamación, la minera insistió que los argumentos vertidos para rechazar el proyecto “resultan absolutamente arbitrarios e ilegalesâ€.
“El hecho de que la Comisión pueda aprobar o rechazar un proyecto sometido al SEIA y el margen de discrecionalidad que tiene para evaluar si un proyecto se hace cargo o no de sus impactos significativos, no implica que cualquier pronunciamiento sea aceptableâ€, afirmó el gerente general de Andes Iron ante el Comité de Ministros, Iván Garrido.
Concluyó afirmando que “la decisión de la Comisión adolece de falta de fundamentación, resultando ser un acto abiertamente caprichoso, fruto de las motivaciones personales de las autoridades que votaronâ€.