(El Mercurio) Ya van 24 dÃas desde que comenzó la huelga del sindicato N° 2 de la fundición Paipote, cuyos trabajadores piden un reajuste de salario y asignaciones. Las negociaciones entre la agrupación y la Empresa Nacional de MinerÃa (Enami) no muestran signos de avance.
Según cálculos de la compañÃa estatal dueña de la fundición, cada dÃa de paralización le cuesta alrededor de US$ 100 mil, y las pérdidas ya se acercan a los US$ 2,5 millones.
Enami es una empresa estatal creada en 1960, cuyo propósito es fomentar y potenciar la pequeña y mediana minerÃa. Para lo anterior, adquiere el mineral en bruto de este segmento minero y lo procesa para producir cátodos de cobre y ácido sulfúrico, que posteriormente comercializa.
Al tercer trimestre de 2017, Enami mostraba resultados negativos por US$ 32,3 millones, y la actual huelga está agudizando la situación, según explicaron en la estatal.
Pese a que el paro de la fundición ha frenado la producción de cátodos de cobre y ácido sulfúrico, Enami continúa comprando el mineral a los pequeños y medianos mineros. Sin embargo, si la paralización se extiende, las canchas de acopio no darÃan abasto y pronto se depositarÃa el cobre en lugares no aptos. “Enami deja el cobre en cualquier lugar que estima conveniente, y después el mineral sale con tierra, se contamina y se altera el resultado”, afirma Joan Carrizo, presidente del sindicato de pirquineros de Tierra Amarilla.
No obstante, el vicepresidente de Enami, Jaime Pérez de Arce, explica que existe un procedimiento en caso de exceso de material. “El concentrado de cobre que no puede ingresar es vendido directamente, y no lo pasamos a proceso de fundición”. Según él, la situación más crÃtica es la del ácido sulfúrico, necesario para el tratamiento del concentrado. Paipote no lo está produciendo, y el precio de mercado es hasta un 30% más caro, lo que perjudica los ingresos de la pequeña y mediana minerÃa.
El paro podrÃa extenderse. Según José Ãlvarez, presidente del sindicato, “no tenemos proyección. Se supone que las dos últimas reuniones iban a tener más fuerza para zanjar el tema (…) yo creo que esto se va a prolongar por muchos meses más”.
Pérez de Arce advierte que “una huelga larga es muy desastrosa para todos, no solo para los huelguistas, que son 108, considerando que en esta fundición trabajan casi 3 mil personas que no están involucradas”.