(Pulso) Una buena y una mala. Asà se puede interpretar las cifras macroeconómicas que se muestran para 2019. Por un lado, las proyecciones para el crecimiento del PIB se ajustan a la baja y se sitúan en 3,3%. Por el otro, las primeras señales sobre el comportamiento de la inversión permiten adelantar que los primeros meses de este año, esta variable será el sostenedor de la actividad económica.
De acuerdo con el Banco Central, en lo que va del año – entre el 1 de enero y el 15 de febrero- las importaciones de bienes de capital crecieron 17,7% (US$1.919 millones). Este es el mejor arranque de año desde 2013 cuando subió 41,2%. Este indicador es clave, ya que es considerado como anticipador del comportamiento de la inversión por lo que se prevé un buen inicio de año de este componente. No obstante, los expertos señalan que no es suficiente para que esta variable, por sà sola, pueda cambiar la tendencia y mejorar las perspectivas económicas del paÃs.
En ese sentido, el académico de la Universidad Gabriela Mistral, Erik Haindl, señaló que “con este comienzo de año es probable que la inversión crezca en torno a 6% o 7%â€, en lÃnea con la proyección que tiene el Banco Central. Sin embargo, el experto acotó que “no es suficiente para cambiar las perspectivas del PIB, ya que por otro lado las exportaciones en volumen se han mostrado flojas, por lo que las cifras de comercio exterior muestran señales contrapuestasâ€.
Tomás Flores, académico de la Universidad Mayor, subrayó que “parte del incremento se explica por las compras de buses chinos para el Transantiago, pero aunque se excluya dicha variable, el incremento, excluyendo buses, fue de 13,6% lo que refleja que la recuperación de la inversión que se inició el año pasado se repetirá durante el 2019â€.
En cuanto a la contradicción de estas cifras con las expectativas de PIB, Flores se mostró optimista. “El cese de la guerra comercial entre China y EEUU y las robustas cifras de inversión llevarán las expectativas de crecimiento a un importante ajuste al alzaâ€.
El detalle
En el desglose de las cifras, el mayor incremento lo tuvo la compra de buses con un alza de 122%, totalizando compras por US$142 millones. Más atrás se ubicó maquinarias para la minerÃa y la construcción, que subió 53,8% (US$102 millones). Otras maquinarias creció 49%, con montos por US$519 millones. Si bien la importación de calderas de vapor mostró un aumento de 787%, su monto es mucho más bajo que el resto del Ãtem mencionado, totalizando US$ 12 millones.
“En el caso de los buses hay un hecho puntual, mientras que en los equipos para la minerÃa, construcción y energÃa hay una expansión sostenible que es consistente con una economÃa que tiene a la inversión como su principal motorâ€, puntualizó Flores.