(La Tercera / Pulso) El Banco Central anticipaba en el Informe de PolÃtica Monetaria (Ipom) de junio que la inversión caerÃa 15,9%. Esa proyección es refrendada por las cifras de importaciones de bienes de capital, que sirve como indicador que predice y anticipa el comportamiento de esa variable. De acuerdo con el ente rector, en junio cayeron 7,8% al totalizar compras por US$1.029 millones. Por su parte, las exportaciones subieron 2,26% en junio luego de cinco meses de caÃdas.
Si bien en junio hubo una desaceleración en las bajas mostradas en los meses previos con mermas de dos dÃgitos, de todas maneras el semestre anotó una contracción de 15,5% (US$6.131 millones) en comparación al mismo perÃodo del año pasado. Además, este indicador completó siete meses consecutivos de contracciones.
Para los economistas, la tendencia deberÃa continuar durante el segundo semestre, lo que refuerza la visión de la dura caÃda que tendrá la inversión este año, que fluctúa entre 13,4% y 17%.
En cuanto a qué variable de la inversión caerá más (maquinarias y equipos o construcción y otras obras), Martina Ogaz, economista de EuroAmerica sostiene que la merma de la inversión “se reflejará en maquinarias y equipos ante la amplia caÃda de las importaciones de bienes de capital durante prácticamente todo este añoâ€. Asimismo, dijo que esperan “una desaceleración menor de la construcción, la que si bien se vio afectada principalmente por la extensión de la cuarentena y otras medidas sanitarias, este efecto serÃa menor que el esperado de la inversión en máquinas y equiposâ€.
Francisca Pérez, economista de Bci, afirma que “es difÃcil saber cuál se verá mayormente impactado, no tenemos proyecciones desagregadas, pero ambos mostrarán retrocesos importantesâ€.
Bienes de consumo
La caÃda fue más fuerte en las importaciones de consumo, lo que responde, principalmente, a la debilidad de la demanda interna. De acuerdo con las cifras del BC, estas disminuyeron 34,3% en junio (US$1.030 millones). En el desglose, los bienes durables anotaron una merma de 43% (US$313 millones), siendo los automóviles los que tuvieron la mayor baja con una variación de 77,6% (US$53 millones); más atrás se situó la compra de televisores, con una baja de 30% (US$ 28 millones). La sorpresa la mostraron los computadores, que subieron 41,4% (US$ 51 millones).
Perspectivas
En términos globales, las importaciones totales cayeron 18,4% (US$4.023 millones) y en términos semestrales se redujeron 28,5%, hasta su peor desempeño desde diciembre 2009. Con esto, se acumulan tres semestres consecutivos de disminuciones.
Para los próximos meses, los economistas en su mayorÃa no esperan una recuperación y, por ende, la caÃda rondará el 20%. “Esperamos que las importaciones no mejoren mucho más respecto a las cifras vista en esta última medición, afectadas principalmente por la abrupta caÃda de la demanda interna. Por ello, proyectamos para el año una contracción de 16,3%â€, subraya Ogaz. Pérez, en tanto, argumenta que “nuestras perspectivas para el año apuntan a una caÃda de 22% en las importaciones, influida por el menor consumo de bienes de personas, enfocado en bienes básicos y alimentos, y peores perspectivas de inversión, a lo cual se suma la paralización de obras por parte de Codelcoâ€.
Carolina Grünwald, economista jefe de Banchile, sostuvo que “prevemos que irán aumentando conforme se vaya abriendo la economÃa local y se vayan reactivando el comercio internacional. De todas formas, estimamos que no se volverá a niveles prepandemia rápidamente, puesto que hay un daño en el ingreso de las personas y, por lo tanto, en el consumoâ€. Mientras que una visión más optimista tiene el académico de la Universidad Alberto Hurtado, Carlos GarcÃa, quien prevé un alza de 2% de las importaciones en el segundo semestre-