(La Tercera) Las reformas que ha impulsado desde 2014 el gobierno de Michelle Bachelet, especÃficamente la tributaria y educacional, parecieran no hacer mella en la inversión extranjera directa (IED) que llega al paÃs.
Según cifras preliminares del Banco Central, durante el año pasado ingresaron al paÃs capitales por US$ 23.302 millones, lo que implicó un alza de 15% respecto de 2013.
AsÃ, se trata del tercer mayor monto ingresado al paÃs desde el exterior en los últimos 10 años, ya que en 2012 la inversión extranjera directa alcanzó un récord de US$ 28.542 millones, seguido de los US$ 23.444 millones obtenidos en 2011.
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Del total de la IED que ingresó a Chile en 2014, US$ 10.792 millones correspondieron a participaciones de capital, US$ 6.720 millones a utilidades reinvertidas y US$ 5.790 millones a instrumentos de deuda.
El vicepresidente Ejecutivo del Comité de Inversiones Extranjeras (CIE), Jorge Pizarro Cristi, señaló que uno de los sectores que más dinamizó la inversión extranjera en 2014 fue la energÃa, ya que “se gatillaron grandes proyectos de EnergÃas Renovables No Convencionales (ERNC)â€.
A eso se sumó el rol importante que sigue jugando la minerÃa y también el desarrollo de sectores no tradicionales que adquirieron relevancia, principalmente, servicios, industrias farmacéuticas y turismo.
Dentro de las operaciones importantes que se han registrado, el vicepresidente del Comité de Inversiones Extranjeras subrayó el inicio de la planta fotovoltaica en la II Región, de Abengoa, y el anuncio que hizo la empresa de comenzar una cartera de inversiones sobre los US$ 10 mil millones para los próximos años en el paÃs.
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A esto se suma la compra que hizo la empresa estadounidense, Abbott, de la empresa chilena CFR Pharmaceuticals y la adjudicación de la administración por 20 años del Aeropuerto Internacional de Santiago Arturo Merino BenÃtez, al consorcio Ãtalo-francés, compuesto por Vinci Airports, Aérports de ParÃs y Astald.
Según, el informe emitido por el CIE, los resultados de Chile, contrastan con los flujos de inversión extranjera directa en Latinoamérica y El Caribe, que tuvieron una una baja de 19%, y a nivel global un 8%, según proyecciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), dadas a conocer en las últimas semanas.
Visiones distintas
Pese a que la formación bruta de capital fijo fue el “talón de Aquiles†de la economÃa chilena en 2014 -que en el tercer trimestre del año, llegó a caer 9,9%- la inversión extranjera no se vio afectada el año pasado.
El economista de Gemines, Alejandro Fernández, manifestó que la cifra se explica porque existen definiciones distintas de inversión extranjera directa y la inversión total.
En ese sentido, detalló que la inversión extranjera directa incluye compras de activos que no son inversión y que son “simplemente†un cambio de propiedad.
El experto asegura que el aumento de la inversión extranjera refleja que existe una percepción más negativa de los inversionistas chilenos, considerando los cambios tributarios que se realizaron el año pasado.
Agrega que también influyó la depreciación del tipo de cambio que “abaratan los activos locales para los inversionistas extranjeros†y también influye que la diversificación de los portafolios de las empresas hacia Chile representan una proporción mÃnima de sus inversiones y, por ende, no tienen “riesgos demasiado importantesâ€.
Fernández sostiene que si bien no hubo un impacto de la reforma tributaria en la inversión extranjera, son cifras que se deben ir evaluando, “ya que si las condiciones permanecen poco atractivas, porque el precio del cobre se mantiene bajo y los costos de la minerÃa altos, o por condiciones asociados a polÃtica interna, deberÃamos ver una disminución en la importancia de la inversión extranjera en el futuro próximoâ€.