(Diario Financiero) “Chile invierte poco en Investigación y Desarrollo (I+D) como porcentaje de su producto y está bajo en la comparación con los paÃses de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos). Pero invertir en I+D no es un lujo de paÃs desarrollado, es una condición para serlo. Debiéramos estar invirtiendo por sobre el 1%â€. Asà de categórico es Gonzalo Rivas, quien desde hace dos años preside el Consejo Nacional de Innovación para el Desarrollo (CNID).
El experto sostiene que si se compara a Chile con otros paÃses intensivos en recursos naturales -al menos un 50% de sus exportaciones derivadas de ellos-, cuando éstos tenÃan el mismo nivel de ingreso per cápita, el sector público invertÃa más que el privado, tal como ocurre hoy en el paÃs (ver tabla). Esto se explica, dice, porque la I+D realizada en estas áreas demora muchos años en madurar. Por eso, “el reto es lograr fortalecer la cooperación entre el sector privado y público para hacer I+D de impactoâ€.
Pese a ello, Rivas ve con optimismo el futuro, dado que las empresas ya están trabajando coordinadas con la academia y el sector público y se muestran más conscientes. Esto, se refleja en una alza significativa en el uso de la Ley de I+D, cuyos montos certificados crecieron 80% en 2015 versus 2014.
-¿Cuáles son los principales avances de su gestión?
-Hemos conseguido, a través de las distintas comisiones, validar al consejo como un espacio para ponerse de acuerdo a largo plazo. Con las dos administraciones anteriores, entendimos que hace falta un acuerdo polÃtico para impulsar la innovación. No basta con congregar a representantes de los diferentes mundos (empresas, academia, sector público, etc.) para generar una propuesta inteligente, ese no es el problema, sino cómo derribamos barreras ideológicas, que impiden que logros de un gobierno puedan permanecer como polÃticas de Estado.
-¿Dónde están las oportunidades?
-Chile es reconocido, por ejemplo, por la resiliencia que tiene ante desastres naturales, pero no lo hemos visto como un espacio de innovación. ¿Por qué no desarrollamos una economÃa exportadora de estos servicios? El edificio más alto que se está construyendo en Nueva Zelanda, lo está haciendo una firma de ingenieros chilenos que es la misma que hizo Titanium y están usando los difusores sÃsmicos adaptados a las ráfagas de viento. La energÃa solar y las innovaciones para mejorar la disponibilidad del agua en Chile son otros de los sectores que se podrÃan desarrollar, porque tenemos la capacidad.
-¿Qué importancia le da el gobierno a la inversión extranjera?
-Todos estamos de acuerdo que es beneficioso para Chile, porque genera transferencia tecnológica e incrementa la I+D. La mitad de la que hacen paÃses como Israel o Bélgica es producto de las transnacionales con sedes en esos paÃses. La nueva Agencia de Inversión Extranjera está en eso.
-¿Por qué Chile aún no invierte el 1% del PIB en I+D?
-Hacer investigación es caro, debes tener equipamiento y foco. Pero es cierto que necesitamos invertir mucho más. Más que hablar del 1%, hay que aumentar la cantidad de personas que usan y gestionan el conocimiento de manera sistemática, porque se trata de una capacidad que el paÃs mantiene en el tiempo. Eso se logra atrayendo más talento a las universidades, pero también a las empresas y al sector público.
-¿En qué pie está el sector privado?
-Cerca del 40% de la inversión en I+D es ejecutada por este sector y es poco. Las empresas requieren invertir más, porque están sometidas a una mayor competencia internacional. Si miras los distintos sectores productivos, salvo los berries, todos están con tasas de crecimiento decrecientes y las compañÃas están conscientes de eso. El Estado debe diseñar mecanismos que permitan a los privados invertir colectivamente.
-¿Qué rol debiera cumplir el nuevo Ministerio de Ciencia y TecnologÃa?
-Tiene que ser un articulador. Lo peor que podrÃa ocurrir es que sea un ministerio sectorial más. Debe ser capaz de abordar desafÃos complejos del paÃs, establecer acuerdos y convocar a distintos actores y ministerios. Necesitamos un sector público que avance en digitalización y este ministerio tiene que ayudar.
-¿Cuáles son los desafÃos del CNID para 2017?
-En marzo lanzaremos una nueva estrategia de gobierno, que contempla cinco medidas de mediano y largo plazo construidas con los actores del sector, cuyo fin es usar la ciencia, la tecnologÃa e innovación, no sólo en competitividad empresarial, sino también en la disminución de tensiones entre el crecimiento económico, sustentabilidad ambiental e inclusión social. Debiéramos concentrarnos en materializar esta estrategia, con nuevos proyectos de ley y abrochar avances, como la creación de un marco para las inversiones mineras, diseño de un instituto público para desastres naturales, y organización de una red de centros y facultades de investigación en agua.